Wednesday, April 29, 2009

El momento más triste ha llegado


En estos días pensaba el final de este querido blog. Como este espacio nunca se caracterizó por mis tips de decoración, moda, tendencias o soluciones prácticas, creo que ya es hora de cerrar este capítulo. A pesar que tengo como tres lectoras, me ha resultado terapéutico escribir y no pienso dejar de hacerlo, pero creo que mi próximo desahogo será desde el anonimato.

Ahora mi vida es distinta, soy esposa y madrastra y creo que estos dos nuevos sombreros que llevo puestos son las cosas más gratificantes, graciosas, frustrantes y challenging de esta etapa. Por ejemplo, cuando pensé que me recuperaba del shock de que mi esposito me dejaría por TRES NOCHES por un viaje de negocios, recibo el golpe de que Mama Hendrix quiere visitar para ir de shopping. Dios, vísteme de paciencia.

Aprovecho los viajes del Todd para ponerme al día en la casa, juntarme con alguna amiga o ver televisión por horas muertas. Ya me estaba consolando haciendo una lista de proyectitos y mis planes se fueron out the window con la visita de la suegris. Siento que estoy en aviso de huracán. Cuando sabes que no importa cuánto te prepares y cuantos boletines veas nunca sabes cuán fuerte azotará. I’m still on my toes...

¿Y qué les puedo decir de esto de ser madrastra? Entre nos, los niños no son problema, su madre lo es. Pero en este blog hay fotos, nombres y apellidos y tengo que pensar en la gente que podría herir al tratar ciertos temitas. Este blog es de boda, un tema feliz, el sarcasmo, la burla y la mordacidad no tienen cabida aquí.

Hay otras cosas de las que me gustaría lanzar mis puntos de vista a los Internets, como esta noción que todas las mujeres en Miami van al mismo cirujano plástico. Me pregunto cuál es el procedimiento que las hace lucir felinas, pómulos hinchados y ojos sesgados y los labios como Daisy Duck, todas se parecen. Comentar eventos mundiales o corrientes y otros temas con y sin importancia.

Otra fuente inagotable es la convivencia. Entiendo que las ventajas son mayores que las desventajas, pero si me pongo a gush aquí de cómo el Todd se inspira y me deja la cocina resplandeciente, que siempre levanta y baja la tapa del inodoro y como logro sin peleas que recoja su ropa (la dejo donde la tira, si la ropa está en el cesto significa que hay que lavarla, en las gavetas que está limpia, no entiendo cuando está en el piso) las aburro, pero creo que sus olvidos, cómo secretamente empaco extra manties para él cuando salimos de viaje porque jamás se lleva la cantidad adecuada y la incongruencia de reconocer que es lo mejor que me ha pasado y a la vez querer arrancarle la cabeza (en ocasiones).

Seguiré dándome la vuelta por aquí, de cuando en vez. Necesito saber qué pasará con Vestir de Blanco y Silvia, a quienes les deseo vidas llenas de amor, salud y éxitos, y unas bodas memorables y sin estrés. Me intriga si la chica de Practical Wedding se ha adherido a su presupuesto dado a todos los anuncios que ha logrado colocar en su página (soy una cínica), por curiosidad también esperaré a la boda de $10,000 wedding.

Siempre sentí más interés en las personas, las novias, sus logros y frustraciones, el ingenio y la creatividad en este proceso. Siento que los inspiration boards, modas o DIY projects en exceso solo contribuyen a second guess las decisiones respecto a la boda y a graves casos de wedding envy. Ha sido un viaje interesante, muy satisfactorio, pero it’s time to move on. ¿Cuánto más puedo contar del bodorrio?

Hubo cosas que no dije, como el instinto homicida que se despertó en mí cuando la esposa de mi tío tuvo el atrevimiento de reclamarle a mi papá por no pagar mi boda. Sentí que hervía, pero I took the high road. Siempre habla quien menos puede. También tuve un pequeño caso de Bridezilla tres meses después de la boda y como el display de bizcochos no era lo que esperaba, pero ya no es importante.

Sorry mami, pero hay barbaridades que me gustaría compartir por ahí que no son dignas para una madre tan chula como tú. Usualmente escuchas estas barbaridades como una santa, pero creo que leerlas pueden causar mayor impacto.

Gracias por acompañarme en este viaje.


Un gran abrazo cibernético,


Yined

Tuesday, April 28, 2009

Casi cuatro décadas



Vestido, velo y accesorios: prestados por la hermana

Lugar de recepción: casa de hermana del novio

Catering: $100, obsequio de los padrinos

Invitados: 60

Arreglo personal: la novia

Vestimenta del novio: nuevo

Invitaciones: $20 - $25

Recuerdos: (capias) obsequio

Transportación: Papá de buena amiga

Planificación: concentrada en comprar su primera casa. Lo más complicado fue entallarse el vestido porque la costurera residía lejos.

Este verano mis padres celebrarán 40 años de matrimonio, feliz matrimonio that is. Mami no se acuerda de los detalles y no me sorprendería que algunas de las cifras anteriores sean inventadas por salir de mis preguntas. Eran otros tiempos. Mis padres se casaron a las 9AM un 14 de junio de 1969. Mi papá estaba desvelado porque para entonces trabajaba en un almacén y por no tener los suficientes días libres, trabajó la noche antes de la boda. Mami se arregló su cabello ella misma, tremendo flip by the way, su vestido lo usaron en total cuatro chicas del barrio, siendo ella la segunda. Seguramente se tuvo que comprar zapatos, pero ella alega no acordarse de mucho.

Las fotos se las sacó alguien que tenía la mejor cámara en el vecindario. El almuerzo consistió de jamón con piña y ensalada de papa, me imagino que alguito más para picar y refrescos, cero alcohol. Uff, no le pregunté del bizcocho, pero de seguro todos se lamieron los dedos.

Mis padres están más orgullosos de que al casarse a los 20 (ella) y 23 (él) eran dueños de su casa y tenían en su alacena comida para el mes. La boda fue sólo un rito. No recuerdo a mi mamá hablando de ese día abundando en los detalles de su vestido o las fotos, se casó con papi y ese fue el inicio de una vida con grandes satisfacciones, pruebas y mucho amor.

No me sorprendería que haya planificado todo el embeleco en una tarde. Por supuesto, le tocó a ella, para entonces los hombres no tenían ni voz ni voto en estos asuntos, pero ambos estaban en la misma página: ojos puestos en el futuro. La boda fue unas horas del sábado que marcaron el inicio de sus vidas como matrimonio.

Por supuesto, no seguí el ejemplo de mis padres, pero cuando me obsesionaba con algún detalle ínfimo, pensaba en ellos. Casi cuarenta años después mami procura estar en la casa, perfumada y libre de tareas cuando papi llega y él todavía le busca la vuelta como si fueran novios. Hay tantos sitios en los que se discute en detalle los place cards, pero se dice tan poco de como mantener el romance vivo. La boda de mis padres no pudo haber costado $500, pero han tenido un matrimonio de extraordinaria riqueza.

Monday, April 27, 2009

Money, money, money

Al inicio del proceso guardé diligentemente cada recibo, al acercarse la fecha procuré botar todos y cada uno. Para entonces el presupuesto había sido rebasado así que no vi el punto.

En el desglose de gastos no está la guayabera del novio, ni la ropa de los chicos, la más dada a no ver uso. Todd consiguió tremendas ofertas en la Pequeña Habana. Su pantalón lo compró con una tarjeta de regalo de su mamá y las chanclas para la arena no se las quita durante los fines de semana.

Hubo detallitos como las bolsitas de los niños con goodies de las que no hice apuntes. Mami me pagó el arreglo de mis uñas y unos pantiesitos de boda.

¿Cómo pagamos? Yo retiré $6 mil dólares de una cuenta de fondos mutuos cuando nos decidimos. Ya mencioné que me alegra porque he perdido unos $8K con toda la debacle financiera y al menos esos que retiré nos lo gozamos. Al mismo tiempo compré una PC nueva, así que no puedo decir que todo se dedicó a la boda. Nuestro acuerdo fue que al yo mudarme con él, podría depositar de vuelta el dinero retirado (él ya asumía los gastos de su casa sin ayuda). La crisis económica me ha afectado con menos trabajo y la verdad no he devuelto nada a esa cuenta. Ver cómo estoy perdiendo dinero cada mes tampoco me alienta.

Ese dinero lo depositamos en una cuenta mutua de ING, con mayor interés. Las transferencias de dinero toman dos o tres días, lo que aporta a no hacer gastos impulsivos. Mami y papi nos enviaron $2 mil para la boda o lo que quisiéramos. Mis padres aún no se retiran por lo que guardé ese cheque por varias semanas antes de cambiarlo. Compré los boletos de avión de papi, mami y tía y los pagué con ese dinerito, dejando $1,300 para el bodorrio per sé. Mami diligentemente me envió $700 para cubrir los pasajes y ese cheque no lo depositaría hasta pasada la boda. Al ver que pagamos todo, lo rompí, se lo dije a mami y, con la rebeldía que asumió al mandar a hacer los recuerdos, nos envió una tarjeta de $500 de Bed, Bath and Beyond porque tuve el mal tino de decirle que nos ‘completara’ la cafetera. (Uno de los regalos fue $150 de esa tienda).

La suegra nos dio $500 para cubrir “our friends”, aunque estoy segura que acomodar a sus friends en el hotel debió haber sido el triple de esa suma. (Odiaría que piense que la boda le salió cara cuando ¡ni siquiera nos dieron regalo de boda! En este caso I do keep tabs, creo que si tu hijo se casa amerita un regalito a la pareja, especialmente cuando sí cuentas con los medios económicos).Todd saldó de su bolsillo $1,500 al chef y pagó lo de los nenes. Pensamos pasar nuestra primera noche como casados en un hotel, pero desistimos. A los tres días nos iríamos de honeymoon y me vine feliz para su apartamento.

Estos números todavía no suman nuestro total que excede los $10K. Estoy segura que de haber contado con más tiempo en lugar de tirarnos de pecho a hacer una boda en cinco meses, la parte financiera hubiera sido más fácil. De cada cheque sacaba una porción para aportar al chef, quien tenía que estar pago, cash, dos semanas antes de la fecha, parte del fine print que no leí. De la misma manera pagué el vestido, el depósito del fotógrafo y otros.

Parte del dinero de regalo terminó destinado para la boda. Una amiga me envió un regalo en metálico un mes antes porque pensó que sería más útil, le aseguré que mi arreglo sería su regalo. Mami llegó con varios sobres de familiares que no vinieron, estos ayudaron a resolver cosas de último minuto, pero no guardé contabilidad. El último bill del chef fue pago con regalo de la boda, aún teníamos un balance en nuestra cuenta ING, pero por el tiempo que toman las transferencias, era mejor salir de eso rápido.

Uff, creo que ya lo cubrí todo.

Tuesday, April 21, 2009

Golpe de estado


El silencio en el otro lado de la línea me indicó que mi mamá estaba horrorizada: le dije no dinero, cero recuerdos. Punto y se acabó. Peeeeero, al pasar los meses y tener casi arriba la fecha del 'gran día', como que me dio cosita y pensé que podía acomodar el gasto de los mentados favors. Por supuesto, entre lo frugal, práctica y falta de talento, tendría que ser algo sencillo, semi comprado, sólo con un detallito personal adicional.

Pero poco imaginé que mami me había dado un golpe de estado y se encargó de ordenar unos recuerdos. Por supuesto, aunque la orientaron que usualmente se ordena la mitad de la cantidad de invitados, a eso de uno por pareja, ella ordenó 70 hermosas bolsitas hechas en saco rellenas de dulces típicos puertorriqueños, una idea que habíamos discutido en las interminables conversaciones telefónicas que tuvimos respecto al bodorrio. Mami tuvo que confesar su ‘atrevimiento’ cuando empecé a considerar opciones para los recuerdos.

Por más que pregunté, mami no soltó prenda en cuanto al costo. ¡Son tan lindas! Como eran tantas, le envié una a cada familiar de mi papá que no vino a la boda y a otra gente. A ella le satisfizo hacernos el obsequio (uno de tantos) y así compartir un poquito más de Puerto Rico con nuestros invitados. Unos días antes imprimimos unos labels con nuestros nombres, fecha y el contenido de la bolsita y los amarramos con cintas de .20 la yarda de Michael’s. Voilá!

Monday, April 13, 2009

El precio de los obsequios

No, los 35 no me golpearon de tal forma que me han impedido escribir, esta pausa en la escritura se debe a spring break con los niños en Puerto Rico y días posteriores para la recuperación.

La pasada semana Vestir de Blanco tocó el tema de los regalos.

En nuestro caso no hicimos lista de regalos porque además de que Todd y yo teníamos dos apartamentos funcionales de los que sobrarían cosas cuando nos uniéramos, me daba pena ir a Macy’s o Bed, Bath and Beyond y comenzar a anotar cosas que tal vez no necesitaría sólo para que mis invitados tuvieran de dónde escoger. Igual, me daba penita que mis gustos (porque nunca es el novio) se vieran juzgados si optaba por una vajilla carísima o una muy simplona.

Según entiendo, los regalos en las bodas se acostumbran por el interés de los invitados a ‘ayudar’ a la pareja a comenzar su vida junta. Antes eran set de ollas o toallas para formar el hogar, pero con el paso del tiempo se ha aceptado los regalos en efectivo y hasta gift cards. Prefería que quien nos quisiera regalar lo hiciera de acuerdo a su capacidad y no que se viera obligado a comprar el obsequio no tan barato ni tan caro de nuestro listado.

Lo que me resultó curioso fue que algunas personas mencionaron el ‘recuperar’ el dinero invertido en la fiesta a través de los regalos o hasta pagar la boda. Not our style, como he mencionado ad nauseum quisimos pagar out of our pockets con ciertas ayuditas de forma que lo obsequiado fuera eso: un obsequio para nuestro disfrute y no dinero que ya estaba comprometido. Me resultaba irresponsable hacer una fiesta contando con un dinero que tal vez recibiría, pero tal vez no.

Más curioso todavía me pareció cuando la dama putativa, experta en todo lo Ibérico, me dijo después de la boda que en España se acostumbraba a obsequiar el precio del plato y un poquito más para ayudar con los gastos y Vestir de Blanco abundó en ese tema en su post. Tal costumbre me hubiera arruinado los nervios por el estilo de fiesta que hicimos. Especialmente cuando ni siquiera teníamos un ‘plato’ definido. Si lo pienso mucho, tendría que controlar los deseos de sacar la chequera para enviar refunds a algunos ultra generosos amigos.

Y por supuesto, comienzan mis preguntas cómo un invitado puede determinar el precio por plato. Hasta el hotel más in ofrece desde el cubierto más barato – usualmente pollo – al más costoso, sea filete, langosta and the works. Cuando asisto a una boda usualmente llego con mi tarjeta y regalo en metálico listos - aún si hay lista de regalos opto por obsequiar dinero - ¿cómo saber si estoy dando mucho o muy por debajo? ¿Acaso me llevo un cheque y dejo el valor en blanco para llenarlo en la fiesta? Tipo rating.

Cuando me ha tocado obsequiar, he dado lo que podía. En ocasiones mi presencia fue el único regalo cuando viajé a una que otra boda porque sinceramente no podía hacer un desembolso adicional. Algunos de mis invitados pudieron estar en una situación similar y, mientras que sabía que recibiría regalos, no quise imaginarme un número. (El monto final de los regalos me dejó tendida en el piso).

Mientras que este blog ha detallado los gastos y las maromas respecto al dinero, y aunque era un asunto importante, no era lo primordial. Todd y yo ofrecimos una fiesta para celebrar nuestro compromiso de acuerdo a lo que podíamos costear y quedamos satisfechos con el resultado. Nunca sentimos que teníamos algo que probar ante nuestros amigos y familiares, pero la tentación de hacer y gastar más, siempre está latente. Hasta las más prácticas (yo) no somos inmunes a considerar el qué dirán y entretener la idea de gastarse un poquito más en cualquier chulería.

No pretendo juzgar a quienes ofrecen un banquete contando con el dinero a recolectar de sus invitados, seguramente ha funcionado, pero no es como defino una estrategia financiera efectiva. Es muy fácil ver la boda como un sueño, pero hay que tener en cuenta la realidad. Creo que el saber que la boda estaba paga me permitió disfrutar mucho más - y si han visto las fotos del party no debe haber duda que gocé con ansias locas. Por supuesto, este fue mi caso, cada cual con su loquera.

La mirada puesta en el dinero no es la actitud de ofrecer o asistir a una fiesta, en mi opinión. No quiero pensar que alguno de mis invitados se vio tentado a tomar/ comer/ bailar en exceso para make his/ her money's worth, pero si alguien se sintió así, una vez más afirmo que la pobreza de espíritu es la peor clase de estrechez.

Creo que escribí demasiado...

Friday, April 3, 2009

Yo no sé, lo que es...


No, no he descubierto una nueva arruga o pliegue, no sé si soy delusional, pero en mi rostro no detecto el paso del tiempo. Tampoco son las elusivas canas que salpican mis sienes cada vez y que arranco con pinzas, mi cabello sigue siendo azabache. A pesar de la vagancia que me ha vencido este último mes, mi cuerpo suele hacer lo que le pido. Sólo consumo vitaminas y suplementos porque hay que cuidarse y, claro, me embadurno de cremas desde los 15 quiere pensar que tal vez por eso el otro día me pidieron mi licencia de conducir para comprar un vinito.

Entonces, ¿por qué me inquieta cumplir 35?

Nunca me ha causado trauma cumplir años. Y no es molestia, es que, como que se siente diferente.

¿Será porque si utilizo la regla matemática de mayor y menor < > caigo ya en las cuatro décadas y no en las adoradas y súper trendy tres?

¿O acaso que esta edad marca el conteo regresivo para arribar al ‘middle age’?

¿Podría ser que estoy a cinco años de convertirme en una bona fide cougar?

Tal vez es porque pienso que debería ser más madura, no ser presa de las paveras y actuar de “mi edad”?

Hmmmm...

No me siento 35, no luzco 35 y no actúo 35. Pero ¿cómo es que se supone que sean los 35? Quien escribió el manual de los 35, por favor, envíemelo por FedEx con cargos. No sé por qué se suele asociar ciertas conductas con ciertas edades.

Me casé con el hombre de mi vida y como lo conocí a los 32 nunca me fijé ese deadline de “si a los 35 no me he casado [me insemino artificialmente/ me tiro por un barranco/ exploro otras opciones]”.

Profesionalmente sé que puedo hacer más, lástima que la industria de las revistas esté en la cuerda floja. Pero la vida de freelance me ha permitido escribir distintos temas y no me quejo. No estoy atada a nadie y aunque hago cosas sólo porque me pagan, es bueno saber que puedo negarme. Mi tiempo de soltera lo aproveché bien viajando y definiéndome como persona antes de juntarme con otra.

Mientras que al inicio de este rambling hablaba de cómo no parezco 35, ahora haré un listado de cómo la edad se hace latente:

* En la curva de los 30 noté que las noches de tres tragos (vodka, para entonces) con baile frenético en clubes oscuros y llenos de humo eran seguidas por mañanas en el gimnasio y tardes de playa. Ahora si logro sobrevivir al día siguiente después de ingerir dos copas de vino blanco en una mesa de patio de un restaurante, me siento dichosa.

* Mi metabolismo está más lento que el tráfico de la 826 Sur a la hora pico.

* Las hormonas están out of whack. Damn you hormones!

* Encuentro mi tamaño en Forever 21, pero no aguanto hacer shopping con esa música tan alta ¡por Dios! Creo que es una decisión corporativa para recordarle a aquellas con 14 años over que tal vez deberían mirar en otro lado...

* La paciencia. Quien me conoce desde pequeña jamás hubiera usado el adjetivo paciente al lado de Yined. No sé si el amar a un olvidadizo, la poca sabiduría adquirida a lo largo de esta senda o ser madrastra han contribuido, pero las cosas que me molestaban hace 10 y hasta cinco años antes, ahora parecen sin importancia..

* Me he convertido en una preocupona. En mis días de soltería era un free for all. Ahora como esposa y madrastra me veo pensando y preocupándome por cosas que antes ni se me hubieran ocurrido. Pensando planes B en casi toda situación para no sentirme desprevenida. La paranoia también ha mostrado su rostro. Siempre he amado mi vida, pero es la primera vez que siento que tengo tanto y cuanto más se tiene más grande es el temor de perder. Como diría Aerosmith: I don’t want to miss a thing!

Los 35 son como cruzar un umbral, donde los treintipocos quedan atrás y me enfilo directito a los 40. Este escrito me ha ayudado a comprender que es una gran bendición cumplir años. Cualquier ocasión para comer bizcocho y abrir regalos lo es. Que mis 35 are pretty awesome y que estoy en condición física y mental para asumir cualquier sorpresa que traigan. Bueno treinta y cincos, hit me with your best shot! Fire away!

Foto

Monday, March 30, 2009

La princesa

Jay being Jay. Sujetando su lectura.


Cuando conocí a Jay hace unos tres años no imaginaba el impacto que tendría en mi vida. El más pequeño de sus varones es la niña de los ojos de su papá, por más razones que ser el benjamín.

A veces cuando estoy por perder la paciencia porque Jay no se calla, reflexiono por un instante y doy gracias a Dios porque no sólo habla sino que arma oraciones con sentido. Cuando lo conocí su mejor manera de comunicación eran pataletas. Impresionantes berrinches en los que se tiraba al suelo rojo como un tomate con sus puños cerrados.

Han sido tres años de terapia, educación especial, dietas y luchas de su papá contra el sistema. Si yo no lo dijera nadie se daría cuenta que el nene de 7 años con gran sentido del humor, una pasión desmedida por Sponge Bob Squarepants y gran devorador de libros es autista.

Su condición hoy día se refleja más en el aspecto social, a veces falla en sentir empatía, no ve nada malo en señalar a la gente y le importa poco decirte que algo está feo o que no le gusta. Jay tampoco se censura. Él dice lo que siente, no se da cuenta si ofende o agrada, con expresar su verdad le es suficiente.


Esta historieta vuelve a mí. Al día siguiente de la boda estábamos los cuatro en el auto cuando Jay hace referencia a “la princesa”. Pensando que estaba hablando de alguna comiquita o video juego, le pregunté qué pasó con la princesa cuando el hermano me aclara que “Jay pensaba que estabas tan bonita con tu traje de novia que dijo que parecías una princesa”.

Can I hear ¡Aaaaawww!?


Que me perdonen mi esposo y mi madre, pero sus cumplidos, comentarios y halagos no se comparan a lo que dijo Jay. Él siempre dirá la verdad, no conoce opción.

Mi vestido lo encontré en BCBG y aunque fue una pequeña odisea encontrarlo en mi talla lo compré por $318 + tax = $340. Mis tacones dorados mate Nine West los compré en Filene’s Basement durante su apertura y tenían un extra 20 por ciento de descuento: $50. Odié comprarme unas sandalias de $50 en ALDO para mi desfile en la playa, pero las he usado muchísimo. Mi tocado de cabeza fue otro antojo, custom made por Twigs & Honey, además del boutonniere que Todd casi (énfasis en casi) olvida colocarse previo a la ceremonia, $55. Encontré unos flats verdes por $8 en Payless Shoe Source porque estaba convencida que no resistiría los tacones durante la fiesta. Los resistí, pero los usé cuando nos fuimos a un pub y a comer pizza post boda.

Mi vestimenta = $503

Tuve que llevar el vestido al sastre, pero en los $52 que me cobró están los pantalones del novio y un vestido extra.

Mi cabello y maquillaje serían $200 porque el estilista vendría donde mí, pero esa mañana me informó que no podía, que tendría que ir donde él a su salón. (Nunca me informó que él trabajaba los domingos). El estrés y angustia no lo puedo contar en dólares y centavos, pero el total de él fue $100 + $50 como propina por mí y por el cabello de mami y hacerme la prueba de gratis.

Moi: $705

No duelen, excepto el maquillaje y peinado, puedo y estoy usando TODO. Mi vestido lo corté tea length y estoy ansiosa por usarlo, no descarto teñirlo y tener un vestido nuevo. Mi tocado será más difícil de darle uso, pero tal vez para mi primer almuerzo de cívica me lo engancho, por el momento, es un buen souvenir del día. Ayer me tropecé con un artículo que dice que el vestido de novia promedio cuesta $1075 sin alteraciones o accesorios. Estoy orgullosa de mí.


$9365


+ 705
______


$10070 $2070 over... and counting