
Thursday, July 31, 2008
Guess I talked too soon

Wednesday, July 30, 2008
¿Discrimen contra el verde?
Pero para mi sorpresa la variedad en zapatos verdes es escasa, como da fe la siguiente foto:

Jimmy Choo via Saks
Sé que este par viene en verde, pero no sé cuál es el diseñador y en todo mi online research, no logro dar con ellos.


Estos se verían bonitos, clásicos y sexy. Prada via Saks
Dior de la pasada temporada, soy incapaz de descargar los que tiene el website, unos amarillos que de fijo me quitarán el sueño. No es mi zapato preferido, pero si viene en fucsia debería al menos venir en Kelly Green. Via styledrops
Parecidos a los que Carrie Bradshaw lleva en la peli de SATC, pero Jimmy Choo. Via Bluefly
Valentino, no se puede decir mucho más. Via Saks
Tuesday, July 29, 2008
¿Qué tal esto?
Esta maravilla se encuentra aquí.Monday, July 28, 2008
Where's the food?

He tenido la fortuna de tropezarme con un caterer que prácticamente had me at hello. Especialmente porque en uno de nuestros primeros emails dijo: “I’m a full service caterer and I can do anything that you want”.
Resulta que el encantador, casi paternal Ray Newlands estará a cargo de alimentarnos y a nuestros invitados. En nuestra etapa de comunicación inicial le dije sin rodeos que nosotros éramos un budget conscious couple y no salió corriendo como otra compañía a la que había pedido cotizaciones. Al contrario, él tampoco tuvo reparos en decirnos I want your business.
Este pobre hombre no sabe en lo que se metió. Ya experimentó lo que significa recibir emails histéricos de mi parte y ahí yo comprobé lo de ese lado paternal, porque siempre es muy reassuring y súper nice, además de paciente.
La coordinadora del local nos recomendó a Ray porque pensó que él podría darnos lo que queríamos: un party con familia y amigos sin estrés y comida rica. Desde nuestro primer meeting Ray ha estado de nuestro lado, no ha tratado de empujarnos sus ideas y hasta a veces le tengo que rogar por su input. Le pedí recomendaciones para una coordinadora of the day y ahí fue que me flechó: Con su equipo, podría encargarse del set up del lugar y, como nosotros no somos particulares, con indicaciones o una foto, puede recrear nuestros centros de mesa.
De primera intención pensé reclutar a mi familia para que nos ayudara con el lugar, al fin y al cabo somos budget conscious y ellos estarían más que dispuestos en ayudar. Pero la verdad es que esto es una boda-vacación para los míos y en lugar de estar corriendo de lado a lado prefiero pagar un dinerito extra para que todos disfrutemos. Ya quiero ir de brunch esa mañana.
El también llevará el ritmo de la fiesta dándonos el cue de cuándo, cómo y qué. Yo, encantada. Se encargará también de los artículos a rentar y todos los etcéteras.
En fin, es un gran alivio contar con Ray, es atento, servicial, responde rapidísimo y es fácil to talk to.
Oh! La comida. Por supuesto. Tenemos que coordinar un tasting, pero el menú suena riquísimo y los lugares donde ha trabajado son de prestigio. Nuestras vidas están algo hectic últimamente, pero lo tenemos en agenda. Yummy!
Foto: Ray Newlands
Friday, July 25, 2008
Ideas descabelladas
No sé lo que me pasa. Quien me conoce sabe que el adjetivo fashion no me describe. Pero esto de la boda me ha cambiado. Ahora el tema es qué llevar en la cabeza. Sé que no quiero un velo, pero también sé que no quiero presentarme con mi cabello de todos los días. Quiero seguir siendo yo, no apareceré con otro corte o color, así que necesito tener cierto flair, ¿no?
Aquí entran los benditos headpieces. Hay de todo para todas, pero estoy algo indecisa. No sé si es un intento subversivo de mi parte para generar comentarios – hay quien me lee, pero no comenta (sin imaginar lo que sufre mi ego). ¿Qué opinan de estos?
Mmmm! Verde que te quiero verde. Tal vez no resalte tanto con mi cabello negro, pero me parece increíble. Esta belleza se encuentra aquí

No sé si me atreva, más de Twigs & Honey
El más subdue, simple y sencillo. Creo que es muy blanco, necesitaría off white o ivory. Esta lindura se encuentra aquí
Todos rondan entre los $35 a $55, mucho menos que un velo. Twigs & Honey los hace custom, me atrae la exclusividad. Es algo fácil de guardar como recuerdo, no hay que llevarlo a la tintorería ni ocupa mucho espacio. Como me porté tan bien con mi vestido tal vez puedo splurge en una pieza one of a kind.
Wednesday, July 23, 2008
Busca que te busca

No me imaginaba en expediciones de días completos buscando un vestido, por lo que me complace más ya tener el mío. Hace unos dos meses una querida amiga se encontraba de visita, justo cuando lo del bodorrio tomó forma, e hicimos algunos wedding related errands. Fuimos a David’s Bridals como punto de partida aunque me parecía algo tacky.
Al entrar después de los buenos días me preguntaron la fecha del acontecimiento y al decir que estaba entre octubre y febrero me volví invisible. Me indicaron la hilera de vestidos que podía mirar y a los que no estaba allowed without a consultant. Miré, pero nada me quitó el aliento. Me pidieron registrarme, pero no gracias.
Entré a una tiendita que no parecía de gran pompa hasta que vi el vestido en despliegue, de princesa, hermoso, falda anchísima, con tul. But so not me. Le describí como pude a la – ¿todavía se dice dependienta? – lo que quería y rápido me dijo que fuera a la tienda de al lado.
El vestido que más se encajaba a la pobre descripción que di costaba $1400, era un sueño. Pero muy elegante para lo que tenemos en mente.
La señora que actuó como toda una tía me dio una orejita: “Búscate un vestido de dama”.
Sip, ese es vestido de bridesmaid. Usualmente están entre los $225 a $300, vi uno que me gustó, pero no me arrebató.
Para quienes leen mis humildes diatribas, otras maneras de ahorrar son websites como www.bluefly.com donde vestidos elegantes – no necesariamente de novias – se encuentran a muy buen precio. Ahí fue que hice mi primer intento. Este vestido, también BCBG, y CON PLUMAS encajaba con nuestra primera idea de boda tipo lounge.
Pero no me quedó, por eso no acostumbro a comprar online. Pero a muchas les resulta.
Otros lugares donde se encuentran gangas son sitios como eBay.com y craigslist.org. Más especializados se encuentra Once Wed con absolutas bellezas para quienes estén planificando y quieran su vestido de princesa sin terminar como mendiga. ¿Alguien dijo Vera Wang o Monique Lhu-who? Hay a pedir de boca a fracción del precio.
Buscar es divertido, pero duermo mejor sabiendo que ya encontré.
Foto arriba: lotusbridal.com
Primer vestido: Bari Jay
Segundo vestido vía bluefly.com
Green obsessed

No dejo de pensar en verde. Por la línea de mi vestido creo que debo limitar los accesorios, pero de repente este brazalete me tienta. Un toque de verdor frente al mar azul, donde encontraré a mi queridito esperando… Algo que no sea predominante, pero que sea un estatement, que no opaque a las flores que sujete, pero que las realce.
De Cherished Trinkets que se encuentra aquí.
Vestido: ¡Prueba superada!

Tenía cierta aprehensión en visitar una tienda de novias. Sabía que no quería verme como muñequita de tope de bizcocho, pero no sabía describir bien qué quería. En mi mente, me imagina una falda larga con fluidez, SIN cola, ni enagua ni veinte cosas. Algo en lo que me pudiera mover, sentirme y verme elegante. Sobre todo, algo que no volcara el presupuesto patas arriba.
Tomando en cuenta que esta boda se planificaría en seis meses, creo que estaba dejando para lo último lo del bendito traje. Confesión: me daba un no sé qué también ir sin mami…
Mi mamá siempre ha sido mi mejor shopping partner y aunque no es muy objetiva – en sus ojos todo me queda bello – si en algo quería honrar la tradición bodorral, era en eso, ir con mami a medirme vestidos para mi boda.
En mi reciente viaje a Puerto Rico sacamos una mañana para recorrer las tiendas por departamentos de ‘alcurnia’ sin mucho éxito hasta que entramos en la cueva que es BCBG en el primer nivel del centro comercial más grande. Había hecho cierto online research, pero escondido entre los escaparates estaba mi vestido.
Al probármelo sentí un nudo en mi garganta. Es el vestido que me hizo exclamar: ¡soy una novia! (Esto fue la mañana de la proposición formal, sino me hubiera descocido en llanto). Estoy fascinada con la línea simple del vestido y su elegancia. Una amiga me dijo tienes que probarte muchos y sabrás cuál es, mientras que otra me dijo que por instinto sabría cuál era el elegido. Ese es el vestido, después de vérmelo no podía imaginarme con otro.
Mi búsqueda (cibernética más que nada) acaba aquí. No me importa que sea de la temporada pasada. De fijo no me ganará una mención en las revistas de moda, pero es el traje que me hace sentir como Yined. Mi mamá lo aprobó y sintió lo mismo al verme, noté el brillito en su mirada.
Trasfondo: Hubo cierto drama porque no estaba en mi talla y tuve que regresarme sin el mentado traje. Comencé a buscarlo por acá y nada. Quise ordenarlo online, imposible. Regresé a la tienda y ya no estaba. El drama. Muy de casualidad fui con el prometido a un centro comercial pedestre abarrotado de barritas y restaurantes y recordé que había una tienda allí. Despaché al HTB a otra parte, entré para investigar cómo podría conseguirlo. Enganchado allí, algo ignorado por quienes prefieren enseñar o quieren algo más risqué, mi vestido en la talla correcta esperara por mí. La chica me dijo: ‘llegó hace dos días, es para ti’.
El vestido me hace sentir increíble y creo que aún con las alteraciones el total estará en mis proyectados $400. Puedo dormir con eso, eso sí, los zapatos no tienen un budget fijo todavía.
Foto: el vestido de mis sueños cuando tenía 10 años
Monday, July 21, 2008
I want, ujum, We want



“¿Vas a ser registro o vas a pedir dinero?”, fue la pregunta que me dejó perpleja. Se entiende que la mayoría de las personas invitadas a una boda no llegan empty handed, pero de ahí a pedir, especialmente dinero, me da esa mezcla de vergüenza y pasme, lo que en mi país se le llama pachó.
Entiendo que los registros son una ventaja, pero en nuestro caso el problema será de qué cosas salir, porque ambos tenemos apartamentos funcionales. A Todd también le da vergüenza pedir y, a pesar de su uso y popularidad, decidimos que NO incluiremos en nuestras invitaciones esa tarjetita que reza: El mejor regalo es su presencia, pero si siente en su corazón obsequiarnos algo, favor de hacerlo en efectivo. Lo que de seguro nos pone en riesgo a recibir un juego de 50 recipientes plásticos o más toallas.
Quien me preguntó tenía la mejor intención, somos amigas, pero casi nunca hablo de la abundancia/ falta, manejo/ despilfarro de dinero. Pasó por este rollo de casarse hace unos cuatro años y me dio un tip: ¡a veces se puede pagar la boda con el dinero de regalo!
Por nuestra parte, haremos una boda con el dinero que tengamos y no con el que pensemos que podamos tener (no me veo registrando sobres para pagar algún servicio durante el party). Lo que sí le dije al HTB es que cualquier dinerito que acumulemos nos compremos algo divertido, un lujo, un gusto. Ambos somos muy frugales y ya me imagino él por un lado con ganas de ‘invertir’ y yo de ‘guardar’, pero acordamos que haríamos algo ‘irresponsable’.
Y estas fotos son los juguetitos que se me ocurren para hacer esa irresponsabilidad. Nuestras primeras citas (¡Todd se tomó dos semanas enteras para darme el primer beso! Estaba convencida que he didn’t like me like that) el café nos acompañó y siempre hemos querido tener una buena máquina de espresso. La bondad del BBQ la descubrí en mi apartamento con un pequeño Hibachi (en el condo de Todd no permiten open flames así que uno eléctrico tendrá que resolver). El plasma, qué les puedo decir.
Verde que te quiero verde


El verde es vida. Representa crecimiento, abundancia en la naturaleza, renovación, salud y el ambiente. Al verde se le atribuye efectos calmantes, denota balance, armonía y estabilidad. (Aunque también se le hace referencia a que se está verde de envidia o el ‘color’ de la inexperiencia vs. estar ‘maduro’).
En fin, el verde siempre me ha gustado y era un fuerte finalista para la boda, pero lo que me hizo decidirme por ese color fue una venta remate en velas de IKEA. (Influyó que el novio se ve guapísimo con verde y mi papá no se ve nada mal). Diferentes tonalidades de verde han sido convocadas: verde Kelly, verde monte, verde menta, verde melón, verde sage, en fin, cuanto verde sea posible menos verde neón.
Imágenes: Arriba un inspiration board de Snippet & Ink
Abajo: Strategic Public Relations blog
Thursday, July 17, 2008
Oh happy day!

Muchas veces se hace referencia a la boda como ‘el día más feliz de tu vida’. ¿En serio? Prefiero una compilación de días felices. De seguro el día de nuestra boda tendrá una estrellita por ser un día especial en el calendario de mi memoria, pero si el día de mi boda es el más feliz de MI VIDA, entonces ¿qué me resta? ¿Acaso sólo tendré días de felicidad plain, pero no tanto como el más feliz? Uy, eso me haría muy infeliz.
Si tengo que mirar atrás y seleccionar el día más feliz de mi vida no podría escoger uno: recientemente cuando mi Todd me propuso formalmente matrimonio, las emociones de ese día fueron únicas (un poquito más que cuando descubrí el amor verdadero en él, que fue un día muy especial). Pero también fue una gran alegría cuando mi papá fue declarado cancer free, el día que acepté que podía earn a living por mi cuenta y ser mi propia jefa, fue de gran satisfacción. Comprar mi primera propiedad me llenó de felicidad y algo de miedo. Las caras de mis padres después de varios meses sin verlos inundan mi corazón de felicidad… ¡agh! ¡Imposible elegir un sólo día! Diferentes alegrías en diferentes categorías, me parece más sensato.
El día que me case indudablemente será de gran felicidad y anhelo su llegada. Pero espero tener muchos motivos de felicidad durante nuestro matrimonio, como realizar nuestras metas como pareja, criar a los niños (¡y verlos partir a los 18!), viajar y retirarnos jóvenes, me parecen razones para ser feliz.
Foto: bridallibrary.com
Wednesday, July 16, 2008
Lo que no dije del proposal
Mientras, el Todd se rompia el lomo con mis tíos trabajando en mi apartamento. Llegué a dar apoyo moral, me coloqué frente a un abanico y fuera de pasar un martillo y ofrecer sodas no hice mucho más (por eso no me pareció súper importante ducharme antes de salir a la plaza de Río Piedras a ver los fuegos artificiales por el 4 de julio).
Yo esperaba esa proposición en cualquier instante, pero cuando el día anterior fui a buscar a Todd al Viejo San Juan tras finalizar una diligencia de su oficina vi que no tenía un paquetito ni nada (jelou, con todas las joyerías allí), así que me olvidé, sería otra ocasión. Lo esperaba porque mucha gente me puso la idea en la cabeza. Cuando le comenté a una amiga que mis padres vendrían a visitar en Easter su respuesta fue: AHORA TODD LES PIDE TU MANO. La posibilidad no me había cruzado la mente y por supuesto estuve esperando algo todo ese weekend. (Aunque Todd no es de hacer show frente a mucha gente).
Luego fuimos a Toronto e igualmente escuché de una amiga de él: ¡AHORA TODD TE DA EL ANILLO EN LAS CATARATAS! Por supuesto estuve pendiente a que sucediera. Visitamos la costa oeste de Florida no hace mucho y esta vez no fue necesario que nadie me sembrara ideas yo solita pensé: AHORA TODD ME PROPONE MATRIMONIO. (En mayusculas porque ese fue el tono de las personas que me dijeron ASI DE URGENTE).
Esa tarde, no vi ninguna movida bochornosa de su parte, no escondió su mochila/ maleta de mí ni de nadie porque estaba medio espatarrada en el medio de la zona de trabajo. Me propuso caminar cerca de la Laguna y no me sorprendió para nada hasta que, como comenté, llegamos a la placita. Cuando me dijo que tenía algo importante que decirme, rápido pensé en la anhelada proposición, pero ¿y si se trataba de otra cosa? ¡Oh, no! Por eso me aferré más a él para que no me viera lagrimeando. Por un lado no me quería sentir estúpida si era otra cosa importante la que tenía que decirme y no lo quería hacer sentir mal al dejarle saber lo mucho que esperaba ese momento.
¡
Tuesday, July 15, 2008
Wedding blues

Ultimamente estoy second guessing todo lo relacionado a la boda. No al prometido, él es mi única certeza en todo este enredo.
Hay días que siento que la cabeza me va a estallar. Suelo ser muy organizada y puntual, pero en este asuntito de la boda he estado procastinating elementos como: el vestido, música, DJ y hasta las fotos. En mi defensa los últimos dos renglones podrían caer en la responsabilidad de amigos, lo que lo hace un poco más delicado, porque tras que alguien nos haría ese “favor” en lo que esperamos sea un precio reducido, es complicado el exigir, me recuerda eso de “limosnera y con garrote”.
Por otro lado, veo lo meticulosas que son tantas otras novias del ciberespacio, tan organizadas cuidando cada detalle aún cuando tienen más de un año para el gran día, que pienso que le estoy dando demasiado valor a las palabras del caterer cuando complacido me dijo “tienes tiempo”. He visto las carpetas tipo planners con bolsillos para guardar muestras de telas, colores, clips de revistas y modelos que identifican la ‘visión’ de la boda y me siento como novia de segunda categoría. De fijo que el planner lo dejaba enganchado en algún lugar, pero hasta el mismo Todd me creó un archivito con los papeles de los contratos hasta el momento. Shame on me.
Y no me mencionen a las do-it-yourself que logran hacer hermosuras con sus manos, como complicados adornos, invitaciones de papel reciclado y hasta su propio ramo. Repito, yo no sé hacer nada.
Tenemos una idea de lo que queremos, o mejor, de lo que no queremos. No queremos nada ostentoso o muy matchy matchy, no es nuestra intención hacer un statement como pareja a nivel social, sólo reafirmar nuestro amor con familia y amigos con comida rica, bebida y un buen rato. Suena tan simple y se supone que lo sea. Pero temo que esta actitud tan relax haga que el evento se me salga de las manos y que al final sea un disapointment no sólo para los invitados sino para nosotros mismos.
Quiero pensar que muchas se han encontrado en esta situación, en especial las novias en presupuesto. Y ahora comprendo por qué algunas sucumben y deciden que “la última la paga el diablo” es una buena filosofía y deciden darle un upgrade a todos los elementos del bodorrio aunque eso las suma en deudas.
En estos días el W-Word casi no se ha mencionado, ambos estamos con muchas cosas en otras áreas de nuestras vida e inevitablemente la mayoría de las tareas recaen en mí. Espero que parte de este feeling se deba al día gris y lluvioso de hoy, pero hoy me siento overwhelmed, in love con mi Todd y mi anillo, pero definitivamente overwhelmed.
Oh, I need a hug!!! (Tal vez debería establecer un support group para las novias ansiosas).
Foto: La novia de Chagall, también se ve preocupada
Monday, July 14, 2008
El mejor freebie, EVER… maybe

La carrera periodística es como el crimen, no paga. Pero de repente una se da con ciertas oportunidades que podrían significar en una luna de miel GRATUITA, lo que nos viene bien ya que parece que el presupuesto se fue al diablo. Requerirá cierto esfuerzo de mi parte, pero en teoría suena tan magnífico, increíble y espectacular que nos tiene riéndonos solos. Unos días de soledad, mimos y descanso después del revolú de la boda. Sólo tendríamos que desembolsar el costo del pasaje aéreo del spanking new esposo y listo. Como no quiero que se me sale el plan, sólo comparto esta fotito que puede o no puede ser el destino discutido.
Foto: tropicalpictures.com
Sunday, July 13, 2008
The more, the merrier?

Era cuestión de tiempo. Al inicio de nuestra planificación bodorrera tuvimos un roce (alguien no quería hablar del catering), pero ya nos dimos nuestro primer encontronazo. Sigo en una nube con mi Todd y mi anillo, PERO ya recibimos una petición para añadir invitados a nuestra lista que ya nada tiene que ver con esas 60 personas con las que añorábamos compartir en nuestro día por motivos de intimidad, practicalidad y precio. Quien desea agregar personas – que aunque conocidas por una de las partes nada tienen que ver con nosotros como pareja - ofreció pagar por esta suma a la lista que ya coquetea con el centenar.
Agradezco la intención, pero considero tacky pasar factura aunque se trate de traer a su posse a nuestra fiesta. Nosotros absorberemos el costo. Al fin, tal vez se podría llegar a una suma por persona, pero si tomamos en cuenta la bebida, el espacio (nos obligaría a añadir una mesa y eso implica manteles, flores y decoraciones y Dios nos libre de tener que expandir el salón y recibir una facturita deliciosa después del evento), invitaciones sin tomar en cuenta que de repente habrá gente de la que nos preguntaremos: ¿y estos quiénes son?
Además del factor económico queríamos contar con un grupo reducido para poder compartir con todos nuestros familiares y amigos. En mi carrera como invitada a bodas hubo ocasiones que tuve que conformarme con un rápido saludo a los nuevos esposos porque mucha gente los reclamaba en adición a las tres horas de fotos y otros formalismos a las que fueron sometidos.
Supongo que es típico de este proceso, mucha gente dice que si una pareja logra sobrevivir el proceso de planificación de una boda, su futuro está asegurado. Amigas me han confiado lo mucho que pelearon con sus prometidos por el mismo tema. Además de no ser original y ser víctimas del cliché, resulta incómodo. Como dice una buena amiga: breathe deeply and relax completely. Diplomacia ante todo, mucha diplomacia.
Thursday, July 10, 2008
The W-Word

En mi corazón no siento que esta bodita se trate de mí solamente, pero creo que el HTB quisiera que así fuera. Para que se sienta incluido le consulto TODAS Y CADA UNA de las decisiones: el menú, el sitio, el cómo, los attendants, las invitaciones, el DJ, los colores, las flores… en fin, TODO. Porque estoy convencida de que no hay tal cosa como ‘la boda es de la novia’ o ‘es mi día’ y ‘se hace lo que la novia diga’.
Algo me dice que Todd no se ofendería si tomara ciertas decisiones por mi cuenta, es más, me lo agradecería. Por eso la palabra wedding se ha convertido en casi mala palabra, la uso en ocasiones muy importantes en las que preciso de su input. Para no abusar muchas veces digo el party u our event. Él es un santo varón y me complace cuando quiero hablar sobre centros de mesa por enésima vez, aunque no tengo mucho éxito para que lea los miles de emails con modelos muy similares de invitaciones.
En una sola ocasión no quiso discutir el tema W y la frustración mía (teníamos un deadline con el caterer alter all, no era capricho) fue tal que después el pobre pidió disculpas. También he aprendido a ‘racionar’ el tema, muy de pasada le informo de algo entre la conversación de dónde ir a comer o cómo le fue durante el día.
Creo que los novios se disfrutan este tema, pero no lo expresan como nosotras. Todd jamás haría un blog como este, pero le complace que yo lo haga y haya un registro de nuestros progresos, ideas y desilusiones. Le entusiasma el aspecto del party y está completamente onboard.
Ha sido un gran novio, sólo será fiancé por poco tiempo, pero algo me dice que será excelente esposo.
Foto: Alguien en los Internets que se cree gracioso
Wednesday, July 9, 2008
Al verés

Los planes de boda vinieron antes del anillo, ¿y qué? A pesar de ser cerrera y muy a mi aire, en ocasiones me vi dando explicaciones por la ausencia de mi anillo de compromiso cuando compartía nuestro planes de boda. Noté que a los sitios que fui a averiguar precios, modas, estilos o ideas miraban mi mano izquierda de reojo. Hubo quien me dijo que eso no era importante, mientras que hubo quien me dijo directamente y sin reparo alguno que no hay compromiso sin anillo.
Tengo que admitir que me ofendía. Por supuesto, fueron personas que no tienen nada que ver con nosotros, no conocen nuestra relación y que nuestro compromiso no necesita de símbolos ni sortijas. En ocasiones ‘me curaba en salud’ y adelantaba la información: “Estamos planificando, tenemos fecha y todo, falta la sortija, jaja”. PERO una ocasión en particular quedé muda y sin muchos argumentos:
“Ah, no, a mí sí que no. ¡Me tienen que dar sortija!”, fue la respuesta a mi explicación de que la sortija estaba por venir de parte de una conocida, una acquaintance. Debió ser el tono o la sorpresa, pero no dije mucho más. Varios pensamientos me cruzaron por la mente. Qué piensan los demás de estar planificando sin sortija: 1- una idea mía de la que el manfriend ni se ha enterado 2- El HTB es un maceta 3- El HTB no se toma en serio el asunto. ¿Serían acaso también mis temores?
Ya no importa. La relación de mi Todd, mi anillo y yo sigue viento en popa y estamos muy felices. Total, ese comentario vino de alguien que ni novio tiene, and guess what? ¡El amor de mi vida me comprometió con la sortija más adorable del mundo!
También ‘pidió mi mano’ a mi papá. Fue otro momento del que no recuerdo detalles, pero sé que pidió la bendición (la oficial) de mi papá (creo que sabía que la de mi mamá era un given). Mami casi llora (mi mamá NO llora) y a papi se le notó cierta nostalgia/ emoción/ sobrecogimiento en el rostro (papi es más dado a llorar). Sigo siendo la nena.
Tuesday, July 8, 2008
¡Ahora somos tres!

En esta relación ahora somos tres: mi Todd, mi anillo y yo.
El asunto de la sortija me hizo comprender que sí hay espacio para madurar y crecer. Los anillos de compromisos se comenzaron a usar a finales del siglo 19 cuando los diamantes se hicieron más accesibles por el descubrimiento de minas en Sur África. Para los años 30 se comenzó a machacar la frasecita “A Diamond is Forever” como técnica de mercadeo para DeBeers.
¿En serio? ¿El tamaño indica el amor? No creo que Todd hubiera podido costear una sortija que represente su amor y de eso estoy convencida. Así como le temo a vendors que me quieran empujar una boda más cara de la que puedo pagar, temía que el HTB se viera entre la espada y la pared con un vendedor insistente instigándole a comprar una sortija que nos llene de deudas por varios años por ‘hacerme feliz’. (Al parecer sucedió, lo que pasa es que él no es tan ‘comunicativo’ como yo y todavía no me entero de los detalles).
¿Por qué si queremos hacer una boda no tomando en cuenta ‘la norma’ íbamos a ser distintos con el anillo? El asunto de los diamantes de conflicto me preocupaba también, mirar mis manos y pensar las lágrimas y sangre derramada si no era una piedra de trato justo. ¿Qué tal una antigüedad? Tampoco me oponía a un diamante reciclado, ¡hasta de casa de empeño!
Como dije, no tengo detalles, pero el Todd hizo su asignación, buscó y buscó por algo único, como nuestra relación. Algo que le recordara a mí de tan sólo mirarlo. La sortija que me tiene una sonrisa de estúpida plasmada en el rostro es de la década de los años 30 (más pura aún si fue antes del slogan de mercadeo), al estilo Art Deco, vintage, en pocas palabras. Va con mis manos pequeñas y se ve hermosa. Miro mis manos y pienso en la alegría que estas piedras le han dado a otra u otras mujeres. No hay historia de la sortija, pero quiero pensar que quienes la han recibido han sentido esta emoción tan indescriptible. Quiero pensar que quien la entregó sintió que esta sortija de oro blanco era la ideal para su elegida.
Foto: La autora luciendo su sortija sin manicure ni siquiera un brillito.
Monday, July 7, 2008
Frente a la Laguna

Pensé que sería diferente. Pudo haber sucedido en tantas otras circunstancias. Hubo muchas oportunidades, pero él eligió el viernes. Hemos estado en lugares lejos de todo lo cotidiano, sitios donde sólo descansamos, absorbemos el paisaje sin hacer mucho. Pero él eligió el viernes.
Después de un día intenso, decidimos ir por un traguito, pero Todd quería tomar un rumbo diferente. No me sorprende que haya querido caminar cerca del agua, es su hábitat favorito. Cuando llegamos a esta pequeña placita la posibilidad me cruzó por la mente, tiene razón que no me gustan las sorpresas.
Me deshice del pensamiento y nos dedicamos a disfrutar la tarde fresca y seca. Cuando me apoyo en él, siempre quedo a la altura de su pecho, uno de mis lugares favoritos en el mundo entero. Lo que sucedió después lo recuerdo en partes porque cuando dijo: “Tengo algo muy importante que decirte”, algo me dominó.
El que no fueran las palabras que deseaba escuchar me preocupó por un instante. Repitió: “Tengo algo importante que decirte” y físicamente tuvo que separarme de él y me miró con ese brillito de niño en sus ojos y dijo por tercera vez: “Tengo algo muy importante que decirte”.
Entre risas y lágrimas escuché ciertos fragmentos
La pregunta sobraba, pero dije sí como pude y nos abrazamos y el llantén continuó por algunos instantes más. Una corredora pasó con su perro y nos hizo un gesto de felicitación, teníamos un testigo.
Sin ceremonias, sin complicados escenarios mi Todd me pidió ser su esposa. Hemos visitado tantos otros lugares, pero él quiso que fuera Puerto Rico, él eligió el viernes y la Laguna del Condado. Puerto Rico, mi patria, cerca de donde estamos cumpliendo algunos sueños y metas.
Logré componerme lo suficiente para llegar hacia donde nos habíamos propuesto, pero ese traguito no fue como otros, fue uno celebratorio.
Wednesday, July 2, 2008
Complacer a todos, imposible

Ojo, no tengo nada en contra de las mega bodas, las que son en los mejores hoteles, con vestido de diseñador y a seven course meal. Feliz por quien la pueda celebrar y costear. Sólo que no son para mí. Si tuviéramos esa cantidad de dinero tal vez ofrecíamos más comida, pero la idea del bodorrio sería igual: Nosotros y los niños y un grupo moderado de invitados con los que podamos compartir. (Tal vez dos bodas: una en Miami y otra en Puerto Rico querido).
Uno de mis dichos favoritos es: “cada cual con su loquera” y, aunque tengo mis reservas con quienes no escatiman para realizar sus bodas a un costo que se compare o sobrepase el salario anual de uno de los componentes de la pareja, si es algo que piensan ‘necesitan’ o quieren, ¡amén!
Lo que me parece indecente es que la industria de bodas y todos los que trabajan para ella te quieran hacer pensar que es la norma gastarse $30K y traten de venderte festejos similares. Hasta quienes no ganan nada con el asunto, siempre tienen una opinión y te pueden hacer dudar de tu celebración.
Es posible que personas viajen para venir a nuestra fiestecita y siempre hay quien comenta que entonces deberíamos ofrecer más con estas personas en mente y una se siente tentada. Pero mientras I was working on my fitness tuve una revelación: aunque ofreciera filete miñón y el pairing de vino correcto y más exquisito la persona que ha tomado el tiempo de su trabajo y vidas y el dinero para comprar un pasaje y reservar alojamiento no puede estar motivada por una comidita de gratis. Aunque lleve personalmente a Morton’s a cada invitado que viaje a nuestra celebración no podría compensar el esfuerzo económico realizado. La verdad es que ese argumento es absurdo.
He asistido a varias bodas que me han requerido viajar y mi anhelo fue compartir con la pareja y festejar, si me pude comer algo rico, fue un extra. Fuera de chocolates no recuerdo ningún, valga la redundancia, recuerdo o favor del casamiento. Tampoco los centros de mesas hicieron un impacto memorable. Recuerdo las risas, lo bailado y las ceremonias emotivas.
Queremos ofrecer variedad y sabrosura y un rato divertido. Nuestros invitados nos harán felices si vienen con su mejor actitud y ganas de divertirse (y que tomen el lunes libre).
Tuesday, July 1, 2008
¿La boda de los sueños o de pesadillas?

En esta etapa de decisiones me he despertado con el corazón acelerado, agitado y ansioso. Sueño con que no llega el caterer, que hace mucho calor en la ceremonia y que nadie llega a la recepción. Pensé que como soy como soy esto era cosa mía, pero el HTB me dijo que tuvo un wedding nightmare también. (Me dio hasta ternura cuando me contó, temía que se dejara llevar con todo este rollo sólo por complacerme).
Mientras que hay aspectos de una boda que pueden provocar ansiedad como los escenarios de mis pesadillas o que un huracán azote la ciudad (¡la temporada no acaba hasta noviembre 30 y la nuestra es antes!), ¿qué hay de terrible que algún imprevisto suceda?
En mi corta y nada fructífera carrera como bailarina, recuerdo los nervios de opening night, sufría al pensar si me caía o si me olvidaba parte de la coreografía. Los nervios eran de entenderse, a pesar de que era parte del coro, sabía que personas pagaron por su entrada y me preocupaba su reacción, si el espectáculo cumplió sus expectativas y si consideraron que valió la pena asistir. Pero una boda no es un show, a pesar de que muchas parecen más complicadas que una puesta de Cirque du Soleil.
Cuando veo tantas referencias a los nervios de las novias to be, cómo se vuelven un desastre emocional, unas tiranas que justifican malas crianzas y comportamiento errático al ‘estrés’ del evento, me doy cuenta de cómo todo este asunto se ha salido de proporción. (Claro, la industria de las bodas no ha desaprovechado esta realidad para promover paquetes de relajación, con masajes y clases de yoga en hoteles y spa).
Esta angustia que rodea las bodas de hoy está vinculada con el alto nivel de ejecución que las mismas han adquirido. La verdad es que para casarme sólo necesito que el novio me quiera convertir en su esposa (¡Y SI QUIERE!) y a un oficiante. El resto es bono. La industria de las bodas ha convertido este momento que debe estar colmado de felicidad en algo tan complicado que sólo profesionales pueden manejar y si una se deja llevar, se te cae el pelo tratando de barajar a una veintena de vendors y ‘expertos’ que harían de mi día uno memorable con un sin fin de bells and whistles añadidos.
Mi día será memorable a pesar de que un mismo ciclón crashes the party. Es el día en que me convertiré en la esposa de mi oración contestada, Todd. Llueve, truene o ventee, se me ponga el pelo grifo y el vestido se me desgarre, la comida esté fría y las bebidas calientes.
Quiero, queremos, ofrecer una buena fiesta para nuestras familias y amigos y nos estamos esforzando para lograrlo. Pero al final, hay un límite a las cosas que puedo controlar. Una vez leí que una anfitriona que disfruta su fiesta no es tan buena anfitriona, pues guilty, mi intención no es sólo gozarme la fiesta sino el proceso completo. Dolores de cabeza y pesadillas incluidos.
Foto: sugarmammaweddings.com




