El título no es mi calificación como novia, sino dos, al parecer, muy importantes componentes de las bodas en los que muchos otros blogs se enfocan: fotos y flores. ¿Por qué no he compartido nada? Simple. Me dan miedo.
No miedo tipo fobia, sino el estar indecisa, el no poder definir lo que quiero, el no saber si se podrá costear, me inclina a ser morosa con el asunto, como si me pudiera escapar.
A diario veo bodas alrededor de los Estados Unidos y hasta Australia e Inglaterra a través de maravillosos/ odiosos blogs. Me he fijado en el empeño de fotografiar detallitos desde los exuberantes o ingeniosos arreglos de mesa, las invitaciones, save the dates, los tacones ultra fashion de la novia, el espectacular salón o lugar de la boda, etc. Lo que me obliga a preguntarme, ¿son los detalles que quiero capturar para la posteridad? ¿Cuando piense en este día, son esas las cosas quiero mirar una y otra vez?
Me parece súper trillada la frase de quienes venden servicios fotográficos: “No te vas a acordar de nada de ese día por eso es necesario retratar cada momento”. Sip, hay detalles, más bien las transiciones, que no recuerdo bien de cuando Todd me pidió formalmente que fuera su esposa (de repente estaba arrodillado en una placita de la Avenida Baldorioty frente a la Bahía y ni cuenta me di cómo se puso tan bajito), pero me resisto a creer que no recordaré NADA de la ceremonia/ fiesta sin una documentación detallada.
No importan lo que digan, la cobertura fotoperiodística para mi boda no me interesa. ¿En realidad quiero a un fotógrafo conmigo desde el comienzo de mi día?, como se promocionan muchos. En serio, ¿a quién le mostraría fotos mías en rolos? (las he visto, pero me cansé de mirar tanto álbum de fotos online).
Me interesa estar rodeada de mi familia y alguna amiga que se ofrezca a ponerme en mi sitio si acaso I freak out (mami me cogerá pena y me pasará la mano si me pongo ridícula). Sentir el amor y el apoyo y una vez esté cuasi lista comenzar a retratar.
Por nuestra boda ser ultra sencilla y sin séquito no habrá esos instantes súper cutes de una flower girl parándose en medio del pasillo o caminando en dirección contraria. Tampoco llevaré velo así que tiros con esa tela de mosquitero al aire o envolviendo al novio, están descartados. No dudo que tendremos momentos memorables muy a nuestro estilo, pero no serán los usuales.
Eso no evita que mire otras fotos y me cuestione “y si tal vez...” o que quiera recrear el cuteness ajeno, pero a la misma vez me doy cuenta que ciertas fotografías y poses no serían un reflejo de nosotros. Quiero fotos que capturen los momentos, las expresiones, nuestra felicidad, nuestros seres queridos. Que pasen años y veamos el brillo en nuestras miradas y volver a sentir la emoción del momento.

Ya tengo fotógrafo y estoy muy contenta con él aunque no sé qué le diré cuando nos reunamos para hablar de las fotos. Las flores, todavía están en el aire, no se trata de que me caso en seis semanas...
Fotos: me han quedado fatales estos ejemplos, la verdad es que me cansé de buscar y ver tanta cosa.
vía 








La mayoría de las invitaciones salieron esta mañana. A un día de dos meses de la fecha, para aquella que me preguntaba constantemente “¿Cuándo vas a enviar las invitaciones? Estás tarde”. Pues no, ocho semanas es el cut off y a NADIE le va a tomar por sorpresa la invitación.



Esa es la mejor manera de describir mi ánimo. Blah. No sé qué me pasa, no he sufrido ningún inconveniente wedding related, excepto la realización de que lo más probable me vaya sobre el budget, pero eso me pasa por fijarme un número que saqué del aire.