Tuesday, September 30, 2008

Doble F


El título no es mi calificación como novia, sino dos, al parecer, muy importantes componentes de las bodas en los que muchos otros blogs se enfocan: fotos y flores. ¿Por qué no he compartido nada? Simple. Me dan miedo.

No miedo tipo fobia, sino el estar indecisa, el no poder definir lo que quiero, el no saber si se podrá costear, me inclina a ser morosa con el asunto, como si me pudiera escapar.

A diario veo bodas alrededor de los Estados Unidos y hasta Australia e Inglaterra a través de maravillosos/ odiosos blogs. Me he fijado en el empeño de fotografiar detallitos desde los exuberantes o ingeniosos arreglos de mesa, las invitaciones, save the dates, los tacones ultra fashion de la novia, el espectacular salón o lugar de la boda, etc. Lo que me obliga a preguntarme, ¿son los detalles que quiero capturar para la posteridad? ¿Cuando piense en este día, son esas las cosas quiero mirar una y otra vez?

Me parece súper trillada la frase de quienes venden servicios fotográficos: “No te vas a acordar de nada de ese día por eso es necesario retratar cada momento”. Sip, hay detalles, más bien las transiciones, que no recuerdo bien de cuando Todd me pidió formalmente que fuera su esposa (de repente estaba arrodillado en una placita de la Avenida Baldorioty frente a la Bahía y ni cuenta me di cómo se puso tan bajito), pero me resisto a creer que no recordaré NADA de la ceremonia/ fiesta sin una documentación detallada.

No importan lo que digan, la cobertura fotoperiodística para mi boda no me interesa. ¿En realidad quiero a un fotógrafo conmigo desde el comienzo de mi día?, como se promocionan muchos. En serio, ¿a quién le mostraría fotos mías en rolos? (las he visto, pero me cansé de mirar tanto álbum de fotos online).

Me interesa estar rodeada de mi familia y alguna amiga que se ofrezca a ponerme en mi sitio si acaso I freak out (mami me cogerá pena y me pasará la mano si me pongo ridícula). Sentir el amor y el apoyo y una vez esté cuasi lista comenzar a retratar.

Por nuestra boda ser ultra sencilla y sin séquito no habrá esos instantes súper cutes de una flower girl parándose en medio del pasillo o caminando en dirección contraria. Tampoco llevaré velo así que tiros con esa tela de mosquitero al aire o envolviendo al novio, están descartados. No dudo que tendremos momentos memorables muy a nuestro estilo, pero no serán los usuales.

Eso no evita que mire otras fotos y me cuestione “y si tal vez...” o que quiera recrear el cuteness ajeno, pero a la misma vez me doy cuenta que ciertas fotografías y poses no serían un reflejo de nosotros. Quiero fotos que capturen los momentos, las expresiones, nuestra felicidad, nuestros seres queridos. Que pasen años y veamos el brillo en nuestras miradas y volver a sentir la emoción del momento.





En la misma línea veo las fotos de lo que parece un jardín botánico vomitado en un salón de fiesta y vuelvo a reconsiderar si la poca importancia que le hemos dado a las decoraciones es justificada bajo el “no es nosotros”. ¿Deberíamos hacer una excepción a nuestras reglas e invertir más en ese aspecto que hemos ignorado hasta ahora? Cuestión de que se vea más como boda.

Ya tengo fotógrafo y estoy muy contenta con él aunque no sé qué le diré cuando nos reunamos para hablar de las fotos. Las flores, todavía están en el aire, no se trata de que me caso en seis semanas...

Fotos: me han quedado fatales estos ejemplos, la verdad es que me cansé de buscar y ver tanta cosa.

Monday, September 29, 2008

La #%&*ing boda

La semana pasada estaba en un mood pésimo en cuanto a todo este evento. Compartí algunas de mis preocupaciones, pero traté que mis posts no fueran tan fatalistas como en realidad me sentía.

No estoy segura del enfoque de este post, pero si no tienes nada mejor que hacer, sigue leyendo. El título es como me refiero al evento dependiendo del día. Mientras que a veces hablo de la boda con un suspiro y una sonrisa de oreja a oreja, en otras digo la 'maldita boda', la j#$%a boda' y Todd y yo hablamos de todo el wedding sh*t que tenemos pendiente.

La gran mayoría de los wedding blogs se enfocan en ideas y muestras de otras bodas, muchos arman los famosos ‘inspiration boards’. Este es mi espacio para ventilar mi proceso, razón por la que tal vez no tengo mucha lectoría. Con los otros blogs se consiguen ideas y resulta referescante ver el ingenio de otras novias. Pero también son un arma de doble filo. El otro día hice clic en Snippet & Ink y terminé vociferando “damn you S&I”, son tantas las posibilidades que llega un momento que necesito un respiro de todo esto. En serio necesito esos hermosos parasoles verdes que vi? De haber tenido un compromiso de año y medio de fijo terminaba con alguna prescripción de Xanax o Zoloft. Este blog keeps it real, el camino hacia el altar no está precisamente cubierto de rosas.

Me reafirmo en que estamos contentos con nuestra fiesta y con lo que proyectamos que suceda en la misma. PERO de repente se ven estas fotos espectaculares y toda esta creatividad de la que carezco. Antes el complejo me daba por el pequeño presupuesto y lo poco tradicional de nuestra fiesta en cuanto a elementos que descartamos. Ahora me da cosita ver lo que tantas hacen con tan poco, con la ayuda de sus comunidades y amigos y me siento spoiled.

También hay quien se jacta de lo súper involucrados que están sus prometidos. A veces quisiera que Todd viniera donde mí con un legal pad donde ha escrito todas sus ideas y lo que quiere para la boda y se frustrara si yo le dijera que mejor hablemos de otra cosa. Pero la realidad es que si eso sucediera me preocuparía muchísimo.

El pasado sábado nos reunimos con el chef en el venue y Todd got his groom on y asumió control y tuvo una perspectiva mucho más racional que la que yo jamás pudiera ofrecer. Yo sabía que lo haría y me siento algo más tranquia, pero no del todo...

Cuando pienso en mis amigos y la mayoría de los invitados, me siento bien con lo que estamos haciendo. Del lado de T hay algunos que no he conocido, pero como si lo hiciera ya que él me ha hablado del trasfondo y el tipo de amistad. Creo que parte de mi ansiedad (la voy a tener que compartimentalizar) tiene que ver el hecho de que una porción de los invitados – aunque pequeña – NADA TIENE QUE VER CONMIGO, rayos, ni con él siquiera. Estas personas no sólo asistirán a un evento de una pareja que no conocen, sino también manejarán unas 200 millas y se verán en la obligación de obsequiarnos algo. Estas personas están ajenas a la idiosincracia latina, no entenderán inside jokes porque no conocen nuestra historia y ya que han viajado cierta distancia podrían esperar otra clase de evento algo más, digamos, gringo.

Lo sé, no debería preocuparme por un detalle tan ínfimo, pero mientras que lo entiendo, no puedo evitarlo. Este post estuvo all over the place, como mis pensamientos...

Foto: weddingsanantara.com (soy yo o esas sillas con cobertores son muy fru fru para una boda playera?)

Thursday, September 25, 2008

Migas sueltas


Habrá quien piensa que todas mis preocupaciones son inventadas, pero con la última tengo que aceptar que estoy exagerando.

Mi adorado mide 14 pulgadas más que yo. Eso es 6’2’’ opuesto a mis 5’ [para mis dos lectoras internacionales eso es 1.52 metros yo y él 1.86]. Con honestidad, no noto la diferencia en nuestras dimensiones hasta que veo fotos. Como trabajar desde la casa me tiene el fashion sense atrofiado y soy muy dada a la comodidad, casi siempre salgo en zapatos bajitos y él no se ha jorobado ni yo sufro de tortícolis.

Pues mi más reciente dilema es cómo tomarle el ruedo al vestido. Pienso ir al sastre en las próximas semanas y debería ir con zapatos similares a los que usaré. El truco es que nos queremos casar en la playa, por lo que mis sandalias elegantes están descartados para esa parte. Si me voy descalza o en sandalias flats me veré cual enana en todas las fotos de la ceremonia y, aunque no estoy interesada en preservar el vestido para la historia, quisiera que se mantuviera suficientemente limpio hasta llegar a la recepción y tomarme las fotos ‘formales’.

Pensé en wedges o plataformas, tengo estas verdes que adoro, pero no creo que ni el sostén de mi adoradísimo padre evite que me tuerza un tobillo al caminar por la arena. Además, temo que sean muy clunky y que sobresalgan mucho con el vestido.


Quiero unas pulgaditas extra, pero no quiero arriesgar un tendón, una fractura o comer arena si me reviento de camino a mi Todd.

Y ahora, ¿quién podrá ayudarme?

Wednesday, September 24, 2008

Nombres y etiqueta


Hasta el momento sólo hemos recibido unos cuatro RSVPs, pero el feedback general de las invitaciones ha sido muy positivo - aunque ha habido quien las llama 'tarjetas' porque, ujum, lo son. Tampoco espero que alguien me diga que las invitaciones están blah o medio feucas o que son TAN sencillas - que lo son, pero creo que marcan el tono de nuestra fiesta y yo, feliz.

En el tema de las invitaciones, el lunes salió lo que espero sea el último batch. Todd no pudo evitar expresar "ja, el nombre de la mujer primero" en unas que vio sobre mi mesa. Volvemos al tema del apellido y los nombres.

Hubo invitaciones que dirigí a Sutanita y Menganito, sin apellidos, porque son parejas que conviven o que están casados, pero no comparten el mismo apellido. Preferí usar los primeros nombres para no herir sensibilidades de las que no asumieron los nombres de sus esposos y porque aporta a la informalidad de nuestra fiesta; escribir los nombres y apellidos individuales me parecía muy formal y en mi mente era como si me estuviera dirigiendo a roommates. (Uff, odio admitir que tal vez Todd tiene un punto con todo este rollo).

Sé que algunas amigas han adoptado el nombre del esposo, en esos casos dirigí la invitación a Pepito y Pepita Pérez. Por otro lado, si la chica es amiga mía, pienso que es apropiado dirigir la invitación a esa persona y SU pareja. En fin, Sugerencias de Etiqueta a la Yined, tomo I.

La suegrita invitó a varios de sus amigos y al pedirle las direcciones me dio varios Mr. & Mrs. Joe Hueverson, o sea, la Mrs. se diluye dentro del Mr. Whaaaaaaaaaaaat? Me pareció espantoso, pero asumí otra de mis reglas de vida: "allá ellos que son blancos y se entienden".

Me resulta curioso que una costumbre tan arcaica tenga tanto arraigo. Algunas mujeres llevaron el famoso ‘de’ a lo ‘Ramos de Ramírez’ como alguien que conozco, pero creo que el guión es la evolución de esa barbaridad que lleva fuera de moda hace mucho. Siempre había pensado que los países latinos eran los más machos. No me sorprendería que destinatarios [del lado de él, of course un boricua no se fija en eso] se hayan sorprendido si cometí la imprudencia de escribir el nombre de ella primero, oh well.

Lo que me parece muy cómico es que si mi Todd fuera así de tradicional en otros aspectos de su vida, este blog no existiría. No descarto hyphen su apellido al mío, pero mi Ramírez no lo suelto. No way, no how, no changing names.


Foto: letterperfectdesigns.com

Tuesday, September 23, 2008

Marte y Venus


Nope, nunca me leí el libro, pero en este proceso de planificación de boda creo que estoy de acuerdo con la premisa de que los hombres y mujeres somos de planetas diferentes, por lo que tenemos diferentes puntos de vista y actitudes ante las mismas situaciones.

El otro día Todd mencionó algo que quisiera hacer para la recepción y con lo que yo estoy de acuerdo, pero no me voy a involucrar. No me extrañaría que el día antes de la boda, desarrolle la idea del cómo (él quiere un sofá en la recepción para un toque lounge y alquilar uno sale tan o más costoso que comprar uno) y la ejecute sin problema alguno. Así, sencillito, sin planificar, darle mil vueltas, sin obsesionarse, calcular, contar, medir, leer cientos de blogs, mirar inspiration boards y buscar 80 alternativas y precios.

En estos días he estado estrésica, me parece que los cabos sueltos que todavía tenemos me están afectando. Y no me estaría raro que sea Todd who saves the day al último minuto con su approach súper relax y despreocupado.

El trabajo no ha fluido en la pasada semana lo que me pone más letárgica y vaga. Cuando tengo varios deadlines por cumplir es cuando más productiva soy. Cualquier otra persona añoraría un respiro en el trabajo para dedicarse a esta cosa sin presión, pero yo no, necesito esa pullita en mi trasero para mantenerme - para citar a los vecinos cubanos - "arriba de la bola".

Foto: Marte y Venus de Botticelli, esta Venus parece estar disfrutando un día de spa, la Venus en mi mente ha perdido pelo por el estrés, se ha comido las uñas y tiene ojeras.

Monday, September 22, 2008

Debacle financiera


Como si me faltaran razones para preocuparme, la reciente debacle financiera que afecta a los Estados Unidos ha aportado a mi estrés bodorral. I’m easy to guilt y mientras me consumo pensando en nuestra boda no puedo evitar recordar a la gente perdiendo sus hogares, quienes tendrán que continuar trabajando porque el dinero para su retiro desapareció y los miles que serán despedidos si esto no se resuelve. De repente la boda parece una frivolidad.

Entiendo que no me puedo echar los problemas del mundo encima, pero como que es mi costumbre. A pesar de mis laid offs y la inconsistencia de mis ingresos he logrado ahorrar un dinerito para el futuro. Cuando el HTB y yo decidimos cómo pagar por este rollo una parte del dinero salió de mis fondos mutuos (el acuerdo es que el HTB entonces me permitiría reponer ese dinero mientras él asume los gastos del hogar, donde comen tres comen cuatro, ¿no?).

Nunca estoy pendiente a las mejores inversiones ni a la condición de Wall Street, ni siquiera abro los estados de cuenta que llegan por correo. Pero la semana pasada tuve que apagar las noticias y dejar de ver tanto reporte pesimista. Ya estamos metidos en esto, si este desastre económico hubiera ocurrido temprano en la planificación de seguro que me hubiera aterrado y no hacíamos nada (y me arrepentiría toda la vida). Pero a lo hecho pecho. En parte me consuela haber retirado parte de mi dinerito para esta fiesta, sabrá Dios si he perdido la misma cantidad, pero al menos esta porción será puesta en buen uso: nuestra boda.

Si antes no leía los estados, ahora menos, no averiguaré mis pérdidas, hasta el 17 de noviembre. Bueno, después del honeymoon o mejor hasta después de la época navideña.

Foto: Los toros de Wall Street y la tremenda cornada que recibimos...

Friday, September 19, 2008

Regalos: I wanna!!!


La semana pasada durante el cántico final del servicio dominical en la iglesia, me inclino hacia Todd y le digo: “Deberíamos proponernos hacer trabajo voluntario antes de la boda”. Hemos hablado de hacer trabajo voluntario muchísimas ocasiones, pero siempre – vengan las excusas – hay algo más entre los nenes, las remodelaciones, vegetar. El HTB me hizo una señal de que me diría algo al salir.

Entiendo que la planificación de una boda puede una etapa muy egocéntrica. A pesar de nuestro corto compromiso y la sencillez de nuestro evento, mi mente está consumida con la bendita boda, creo que nos haría bien hacer algo por el prójimo antes del party. Pero no me esperaba la respuesta del HTB:

HTB: No sé si estemos tarde por las invitaciones, tal vez podamos añadir algo...
Yo: Ujum... (temblor por la sospecha de lo que iba a decir).
HTB: ¿Qué tal si pedimos que en lugar de regalos se done a alguna entidad o algo así?
Yo: (¿Y este se cree que somos Brad y Angelina?) Bueno, eeeh, pues yo, no sé... creo que nos vendrían bien unos regalitos... digo.
HTB: Nosotros tenemos de todo, no necesitamos nada.
Yo: Siii, pero... si nos regalan un dinerito nos ayudaría a absorber los costos de todo el asunto y si tenemos todo pago podríamos tal vez comprar ese plasma del que hablamos... (sintiéndome medio avergonzada)
HTB: Pero si tenemos pago prácticamente todo.
Yo: (¿de dónde te sacaste eso? ¿acaso tu familia ha hecho un pledge del que yo no estoy enterada?) Pues no sé, pero con ¿qué causa nos identificaríamos? (I didn’t really mean it)
HTB: Podemos buscar algo...
Yo: ¡YO QUIERO REGALOS!

Decidimos no registrarnos porque tendremos cosas para botar cuando se junten nuestros ‘recursos’. No enviamos en las invitaciones ninguna indicación o referencia a obsequios y ya recibí otra pregunta: “¿entonces quieren dinero?”. Uff, me hace tan incómoda que me pregunten eso, pero entiendo que a falta de una lista de regalos es lo que más fácil resulta especialmente para la gente que no nos conoce muy bien. (Los gift cards están bienvenidos. ¡Target! ¡IKEA!)

Esta es la única ocasión en nuestras vidas adultas que se justifica que recibamos obsequios, ¿por qué dejarlo pasar? ¿Para qué ordenamos los thank you cards? ¿Estoy siendo muy egocéntrica y encima egoísta? ¿Es hipócrita de mi parte querer sacrificar mi tiempo y esfuerzo en trabajo voluntario, pero no los regalos?

Foto: mywedding.com

Thursday, September 18, 2008

CUIDADO: Boda sencilla en planes, atienda a su propio riesgo

Me siento muy feliz con la boda que estamos planificando, un evento relajado, divertido, con la intención de no quedar en la prángana. Pero me he dado cuenta de algo, repetidamente justifico nuestra boda. Cuando hablo con gente, ya sean invitados o personas X, menciono que “será algo bien sencillo” casi como advertencia y creo que hasta me encojo de hombros. Me parece que no quiero que amigos y familia esperen un despliegue de fuegos artificiales, banda de jazz y de salsa y centros de mesas de tres pies de alto.

Es como algo nervioso, no puedo evitarlo y antes de darme cuenta repito “queremos algo bien simple” cada vez que se menciona el tema. Sé que estoy contenta con nuestras decisiones, sé que este es el tipo de fiesta que queremos, entiendo que le hemos dedicado más presupuesto a las áreas que nos parecen importantes, pero ¿por qué sigo ‘defendiendo’ nuestra boda?

Creo que sufro de complejo de inferioridad bodorral...
Foto: Hotel Papanyadan

Tuesday, September 16, 2008

Dos meses!!!!!



Not that I'm counting...

Monday, September 15, 2008

Signed, sealed, delivered (well, on their way at least)

La mayoría de las invitaciones salieron esta mañana. A un día de dos meses de la fecha, para aquella que me preguntaba constantemente “¿Cuándo vas a enviar las invitaciones? Estás tarde”. Pues no, ocho semanas es el cut off y a NADIE le va a tomar por sorpresa la invitación.

Ordenamos 70 invitaciones por si no recibo RSVP de la gente que no conozco y así invito a dos o tres que tenemos en remojo, además de las que tengo que enviar a mi familia.

El total de la orden fue $58, nos antojamos de los thank you cards (100 que son más bien multiusos) por no pagar dos veces el S&H, la orden total fue $122. Tres libretas de sellos $25.20. La cartulina para la hojita informativa, $7.48 y el bolígrafo $3.20. Sin contar los thank you cards estamos en budget $93.88 total y clic, clic, clic = $1.34 por invitación.

Escribí las direcciones y sólo dañé una irremediablemente (pero tenía dos sobre de los samples que pedí, así que no tengo invitaciones cojas). No estoy muy satisfecha con mi trabajo de penmanship y debí seleccionar otro bolígrafo, pero qué se va a hacer. Cumplen el propósito.

El otro día estaba embelesada mirando el perfil de una boda y me sobrecogió ese feeling tan común en estos días: wedding envy. Esta pareja incurrió en diseñar sus Save the Dates e invitaciones con un motivo que los identificara, se imprimieron en letterpressed en un papel finísimo. Los place cards y toda la caligrafía del evento fue impecable.

Pero más adelante comentan que por presupuesto no tuvieron música en vivo sino una iPod. Mi lema es ‘to each their own’ o en buen español, ‘cada cual con su loquera’ y creo que me voy a montar en el iPod wagon para nuestra fiesta. Mi manera de ver las cosas es que si yo contara con X cantidad de dinero lo invertiría en una banda en vivo que en las más preciosas invitaciones. Los invitados recordarán la comparsa y la diversión, mientras que la caligrafía de los RSVP cards no tendrá ninguna clase de impacto fuera de los 30 segundos que se tomen para admirar el trabajo.

Todavía recuerdo esa boda en el Condado Plaza a la que no quería ir y llegué a casa de mis padres a las 5AM con los pies hinchados. Y la más reciente en la que me bailé todas y cada una de las canciones. De las invitaciones ni aún tratando me acuerdo. Creo que tendré esa musiquita de la que me antojé, un regalo para mí y para mis invitados, aunque definitivamente podría espantar a algunos.

Sellos USPS!

Friday, September 12, 2008

"Lo mejor que has podido hacer"


Playa del Condado.


Miami Beach... las verdes por las maduras.


Mis padres, tía, hermano y girlfriend in law (como le llamamos porque mi hermano no da señal de casarse) ya tienen sus pasajes comprados. ¡Yeay! A pesar de los problemas con las aerolíneas (preocupación que of course tenía) obtuvimos buenas ofertas, ahora sólo falta que esos aviones despeguen a la hora y día indicados.

Algunas veces he dudado mi decisión de hacer la boda fuera de Puerto Rico. Cuando mi abuela falleció hace poco más de un año supe que no era inminente hacerla allá, ella estará conmigo aunque me case en la Conchinchina.

Mi familia de parte de padre es grande. Aunque estoy entre las mayores de 17 primos hermanos la mayoría están casados, lo que hace automáticos + 1. Cuando jugábamos con ideas le dije a mami que no invitaría a las primas X que sólo veo durante la reunión familiar cada Día de Reyes y de las que no tengo una sola memoria de mi niñez, puso cara de espanto, pero no dijo ni pío.

Me crié en una iglesia donde la mayoría estamos relacionados y la cantidad de primos segundos es incalculable. Es tipo efecto dominó: si invito a una prima favorita, tendría que invitar a las otras primas y a sus padres porque la hilera de gente ofendida sería interminable. Crecí en un área rural donde la cuestión de RSVP no es respetada ni el número de invitados es tomado en cuenta. A una prima le llegaron siete invitados de más a su boda en el Caribe Hilton = siete platos extras por los que recibió una factura y a los que hubo que acomodar a última hora; invitados originales: dos y todavía hay gente resentida por no haber sido invitada a esa boda de caché...

No veo malicia, lejos de ser wedding crashers, es algo familiar, muchos creen formar parte del festejo porque vieron a una desde chiquita, aunque hayan pasado años desde la última vez que compartimos o que no hayamos tenido algo en común más allá del código postal. Aunque, como decía abuela, soy cerrera el no invitar a gente pondría a mis santos padres en situaciones embarazosas ya que ellos se quedan allá y yo feliz por acá.

El otro día charlaba con otra de mis primas, su boda fue donde me retiré oficialmente de bridesmaid. La aprecio muchísimo y aunque no hablemos tanto ya, ella por motherhood, yo por noviazgohood, seguimos muy unidas. Sé que por diferentes circunstancias es probable que no venga y me apena mucho. Pero fue ella quien dijo estas palabras respecto a celebrar la boda aquí: “Lo mejor que has podido hacer”.

Si pienso que tengo ansiedad, la pobre tuvo que lidiar con una lista de 200 invitados. Gente que se invitó y luego no apareció. Se vio en una situación en que la boda se hizo más grande de lo que proyectaba y con las manos atadas, por no ofender.

Voy a extrañar a alguna gente, pero me parece lo mejor por las siguientes razones más allá del presupuesto:

1 – Todd tiene dos niños. Es imperativo que ellos estén presentes, si se hacía en Puerto Rico, necesitarían el consentimiento de su mamá. Quiero ser relax, pero no tanto.

2 – Miami ha sido mi casa por casi ocho años. Aquí nos conocimos, nos enamoramos y se ha desarrollado nuestro romance. Aquí están nuestros amigos y las personas que han sido testigos de nuestra relación. Nuestra "familia escogida" está aquí.

3 – De hacerla en PR hubiera tenido que contar con los ojos, pies y tiempo de mami para la planificación y ella es una working girl.

4 – Invariablemente mi familia se involucraría y terminaría trabajando porque dependiendo del número final de invitados no habría otro remedio que DIY projects. Aquí serán vacaciones/ paseo para ellos, aunque mami esté lista para enrollarse las mangas y trabajar.

5 – Miami es neutral para ambos, por lo que quien viaje es porque quiere estar aquí con nosotros. En Puerto Rico MI gente dominaría la fiesta y pasaríamos horas presentando a mi Todd a todos aquellos que se sientan curiosos por “el gringo ese con el que se va a casar Yined”. I know my people.

Thursday, September 11, 2008

Wedding Fever! Is catching on!

Hace unos días estaba bien blah por preocupaciones bodorrales y que estaba alguito tarde para algunos asuntillos. Pero ahora estoy fired up! Las invitaciones están en camino y a Todd parece habérsele pegado el wedding fever* y me ayudó a escribir una hojita informativa para nuestros invitados, ‘diseñarla’ y hasta pegar.

* Lo de no pedir o molestar a veces me pasa con MI husband to be. Sé que trabaja duro, pero también él es parte de esto. Sin ruegos, llanto o manipuleo (¿yo? ¡jamás!) me ayudó a hacer los borders, las imprimió – por no malgastar papel e imprimir un sólo set por página, le pedí que las imprimiera en papel 8 x 14, con todo esto de ser green. Se trajo una guillotina del trabajo y en una hora estaban ready. (Um, yo estuve a cargo de la guillotina por lo que lo de green no se dio como esperábamos).

La tarjetita no revolucionará el mundo del diseño, pero cumple el propósito y me tiene muy contenta, mi primer – y seguramente único – Do It Yourself project!

Quisimos dar indicaciones por si lloviera ese día, dónde estacionar, cómo vestir – ¿es ‘comfortably chic’ un estilo? Para nuestros amigos visitantes incluimos algunos de nuestros sitios favoritos, que tal vez algunos de los Miami residents podrán ver como cheesy, pero son los sitios preferidos de dos lovely dorks.

Foto: Tengo fotos del HTB en acción, ¡pero necesito descargarlas!

Tuesday, September 9, 2008

No creo en las brujas, pero sí vuelan


El HTB no acostumbra leer este blog, por lo que creo estar segura. Retomando el tema del bachelorette, mientras estábamos en Maine, la suegra to be me preguntó quién era mi mejor amiga. No tengo UNA mejor amiga fuera de mami, sino varias chicas que hacen mi vida muy completa y divertida. La dama putativa y Dania son las más one size fits all, pero están las de toda la vida, las nuevas adquisiciones y otras que encontré en el camino.

La pregunta me pareció extraña, random, pero no le presté mucha atención. Al día siguiente mencionó que me había preguntado porque QUERIA HACERME MI BACHELORETTE durante una visita que tenía programada para octubre. Quedé patidifusa. No supe qué responder y me sonreí con una mueca que más bien debió parecer gesto de dolor estomacal.

Last time I checked, el bachelorette es de chicas. Muchachas jóvenes. Amigas. Resulta que las muchachas jóvenes amigas mías son hispanas. Todas hablamos inglés, pero invariablemente cada vez que nos juntamos hablamos español, no sólo es el idioma que nos une, es como mejor nos expresamos, reímos y sentimos. Incluso no invité a la esposa de un buen amigo de Todd que me agrada mucho porque a pesar de que lleva más de 15 años aquí no sabe palabra en español, lo que alteraría la dinámica de la reunión.

Al mencionarle la amenaza, digo, la oferta a Todd dijo “that’s nice of her”. Uhhhh... creo que las madres, tías, abuelas y etc., se encargan del SHOWER. Según sé, es la oportunidad de ofrecer consejos sobre la vida matrimonial, los hombres y el obsequiar artículos útiles para la vida doméstica – cosas que mis amigas casadas y felizmente ennoviadas pueden hacer. Alguien por favor corríjame si estoy equivocada.

Estoy segura de que lo que transcurra en el bachelorette no será nada que tenga que esconder del HTB, ni de nadie, pero quiero disfrutarme – voy a recurrir a la excusa más trillada de las novias – MI DIA con MIS amigas. La boda es NUESTRO día, pero esta reunioncita es para pasar tiempo entre chicas y que sea divertido para todas las involucradas. Yo jamás enviaría un agente a su despedida de soltero (posiblemente un día/ tarde de golf después que un surfing trip se aguó).

Confiaba en poder escabullirme de esa, pero un error de cálculo mío, porque fui yo quien dio la lista de fechas disponibles, hizo que el party coincidiera con la visita de la suegra. ¡Oh no! A través del chat concluí con la dama putativa que el mentado día anunciaría que me excusaría por unas horas porque iría a desayunar con una amiga que no podrá venir a la boda y que está en la ciudad por un viaje de negocios y ¡sorpresa! resulta que era mi bachelorette: yo no tuve nada que ver. Aunque tengo la suspicacia para armar una mentirilla – y la súper memoria para ser consistente – mentir me da ansiedad.

Todd comprendió que la madre estaría fuera de lugar, pero me reafirmó que se sentiría muy ofendida de ser excluida, por eso la treta. (Tengo mi historia con la suegra que no voy a discutir aquí por respeto a mi futuro esposo, porque como dice mi sabia madre: ‘te crió un buen hombre’. Pero mi impresión es que la suegra to be quería analizar mis amigas: ver quién representa una ‘mala influencia’ a mis 34 añitos y llevar conteo de quién fuma, bebe o dice malas palabras. Es su costumbre preguntarme sobre enfermedades/ divorcios/ record criminales en mi familia).

En fin, puedo respirar tranquila, la visita fue cancelada por la progenitora de mi Todd, lo que me libera para expresarme como troquera en MI fiesta.

¡Noooooooooooooo! Siempre hago borradores de estas entradas en un documento Word para capturar los acentos. Al finalizar mi primer borrador suena el teléfono y no miento: era ella. Ahora resulta que tal vez venga, por lo que tuve que poner mi treta en práctica. ¿Será realmente bruja?

Monday, September 8, 2008

Novia preocupona


Como sobreviviente de dos lay offs, un despido y por los últimos tres años y medio ganarme el pan a la merced de que mis clientes piensen que es tiempo de alimentarme, he aprendido a ser MUY organizada con mis finanzas, porque la verdad no me queda otro remedio. Al ir de compras tengo que contar con lo que tengo, no puedo darme el lujo de pensar que el próximo 15 o 30 saldo cualquier indiscreción adquisitiva. (Hago excepción si se trata de un viaje).

No soy dada a las compras impulsivas, no sólo me choca el despilfarro, sino seis meses después donar una pieza con etiqueta aún puesta – lo que me sucede con más frecuencia de la que quisiera admitir. Sin importar mi a veces estrechez, nunca me he sobregirado ni he pagado recargos por pagos tardíos, lo que me enorgullece. Mucho ha tenido que ver la gracia de Dios en no recibir avisos de desalojo.

La intención de este post no es jactarme de lo buena administradora que soy, que lo soy, pero muchas veces me pregunto si rallo en lo tacaña. Me aterra no cumplir con mis responsabilidades monetarias. Creo que por la naturaleza de mi trabajo, mis ingresos no fluyen de manera consistente, de repente, todo el mundo me paga, pero de la misma manera me veo ‘cazando’ a quien me debe – lo que no es agradable. También un poco de orgullo, me daría vergüenza pedirle a Todd porque me excedí comprando zapatos.

Con la boda a casi dos meses siento gran ansiedad fiscal. ¿Qué tal si no puedo pagar? En esta ocasión no son presiones inventadas. El chef no acepta tarjetas de crédito, tampoco el fotógrafo ni una musiquita de la que me antojé (no miles, damn!) por lo que tener liquidez es vital. En estos meses he pensando muchísimo más cualquier compra: tenemos boda. Todd habla de ir a Puerto Rico, pero tenemos la boda. El fiance se antoja de comer en algún sitio fancy y yo sólo pienso: tenemos la boda. Me parece que estoy exagerando, pero ¿y si no? ¿Si ocurre algún imprevisto? Tomando en cuenta que hay vientos huracanados – literalmente – en nuestra dirección.

En la misma línea sé que la dama putativa hizo un llamado al resto de las chicas para mi bachelorette. Me he dado cuenta que mi actitud de ‘no molestar’ también incluye ‘no causar gastos’. Siento inquietud de que estas chicas – todas muy trabajadoras – incurran en muchos gastos para hacer una fiestecita en mi honor.

Voy a ir contra mi naturaleza, me voy a relajar, no voy a averiguar qué se está planificando – aunque tengo una idea – me dejaré llevar. Adoptaré mi propio decir de “problema de dinero no es problema” (porque siempre se puede tomar prestado, ganarse o hasta robarlo). Que las nenas me digan, dónde, cómo y cuándo... (¡y si puedo llevar algo POR FAVOR!).

Para eso de ir en contra de mis normas creo que también iré a Marshall’s. O Nordstrom.

Foto: No me caí pa’ trás con una cotización, estos tacones me esperaban en Marshall’s. (Ahora sólo tengo que volver a aprender a caminar en tacos altos)

Thursday, September 4, 2008

Blah

Esa es la mejor manera de describir mi ánimo. Blah. No sé qué me pasa, no he sufrido ningún inconveniente wedding related, excepto la realización de que lo más probable me vaya sobre el budget, pero eso me pasa por fijarme un número que saqué del aire.

Sigo enamorada, sigo entusiasmada, pero estoy más blah que nunca. No debería sentirme así, las invitaciones están ordenadas y contraté a un fotógrafo, pero no dejo de sentirme blah. Espero sentirme mejor y cerrar la semana con un post entusiasta y positivo. Muchas cosas pasan en esta cabecita que está tan conectada a mi corazoncito.

Foto que refleja lo blah: carboncopy.hobix.com

Tuesday, September 2, 2008

Mrs. Who?

No se trata de un rechazo, tampoco puedo decir que es por feminismo y no son deseos de llevar la contraria. Es reconocimiento a mi familia, a quien soy y, sin dar muchas vueltas, es cuestión de costumbre. Quiero mantener mi nombre. HTB no lo entiende, pero creo que se ha resignado a que seguiré siendo Ramírez.

No deja de sorprenderme lo aferrada que sigue en este país la costumbre impuesta por una sociedad patriarcal de tomar el nombre de tu esposo. Tal vez tenía sentido cuando las mujeres se quedaban en casa y esperaban que el hombre fuera el absoluto proveedor, pero si ser ama de casa no está de moda ya, tampoco debería estarlo tomar un nuevo nombre por tu casamiento.

Por un lado me estoy casando a la tierna edad de 34, el Ramírez rolls out of my tongue. Es mi firma como periodista, mis amigos me conocen así – es como me encuentran en los Internets – y tengo un sin número de papeles, cuentas, formas oficiales y documentos con mi nombre.

Es el nombre que me dio mi papá, bastante sufrí cuando tuve que dejar de utilizar el nombre de mami porque aquí el apellido materno no tiene valor alguno (trato de compensar usándolo cuando firmo con un seudónimo).

Además de que para él es una costumbre, más bien le llama tradición, alega que nos solidificaría como familia, con lo que estoy de acuerdo. No tengo problema ni tampoco corregiría a quien me llame Mrs. Hendrix, especialmente en situaciones sociales. Pero... Ramírez es quien soy y es el nombre que me define.

Tengo la opción de hyphen – utilizar un guión – para reconocerlo/ complacerlo a él y porque me temo que tendría repercusiones no llevar su nombre at all. Aquí se da por sentado que una se olvide del nombre familiar. Además de situaciones sociales, podría encarar momentos embarazosos o complicarme la vida demás. Digamos que recibimos una carta certificada – ¡o un regalo! – dirigida al Mr. y Mrs. Hendrix, el correo no me la entregaría con mi identificación de Ramírez, pero no habría problema con ser Ramírez-Hendrix.

El otro día entregué una historia que publicará en noviembre con la firma Yined Ramírez-Hendrix para practicar. Veo más difícil la firma. Y presentarme. Y cambiar el cassette en mi cabeza.


(No hace mucho casi me le abalanzo a un amigo de una amiga cuando le contaba de este dilema. Le dio por preguntar cuál era el apellido en cuestión, al decir Hendrix hizo una expresión como ‘cool name’ y que por qué no me entusiasmaba adoptarlo como propio considerando que Ramírez es, pues, tan común. Me tuve que contener por no ser grosera, podrá haber cientos de millones de Ramírez en las guías telefónicas, pero es el nombre que me dio mi papá y es el nombre que me conecta a los míos y me llena de orgullo. Punto. Para enfatizar el punto, ninguna de mis amigas ha cambiado su nombre. Oh My God! Esto me acerca más a ser señora bona fide. )