Quiero hacer a mi esposita feliz.Novio con histeria en la voz:¿Dónde van los centros de mesa?
Novia: ¿Dónde tú estás?
Novia: ¿Dónde tú estás?
Novio: En el lugar de la recepción.
Novia: ¿El chef no está ahí?
Novio: Sí, está, pero anda algo atrasado, creo que tendremos que aguantar la ceremonia para darle más tiempo.
Novia: ¿Quéeee?
Novio: ¿Entonces los arreglos X van en tal mesa?
Novia: ¿El chef no está ahí?
Novio: Sí, está, pero anda algo atrasado, creo que tendremos que aguantar la ceremonia para darle más tiempo.
Novia: ¿Quéeee?
Novio: ¿Entonces los arreglos X van en tal mesa?
Novia: Pero, pero...
Novio: Bueno, bye. Te veo en la arena.
Novio: Bueno, bye. Te veo en la arena.
¿Que tú estás haciendo qué?
(Cliché # 7: Mantener a la novia ajena de cualquier contrariedad, practicado por mi ahora esposo una hora antes de la ceremonia)
Lo próximo es un tema que no quería tocar hasta finalizar mi recap de la boda. Es el único aspecto negativo de todo este rollo y no quería empañar mi alegría al discutirlo. No fue nada fatal, pero no me hizo gracia. En lo absoluto.
Resulta que nuestro chef se vendió como la octava maravilla del mundo. En nuestro meeting inicial le pregunté si conocía a una coordinadora the day of. Él aseguró que no era necesario y que su equipo podría realizar cualquier cosa que necesitáramos.
Como nuestra boda era bastante sencilla y él muy convincente, pensé hell with it.
Lo próximo es un tema que no quería tocar hasta finalizar mi recap de la boda. Es el único aspecto negativo de todo este rollo y no quería empañar mi alegría al discutirlo. No fue nada fatal, pero no me hizo gracia. En lo absoluto.
Resulta que nuestro chef se vendió como la octava maravilla del mundo. En nuestro meeting inicial le pregunté si conocía a una coordinadora the day of. Él aseguró que no era necesario y que su equipo podría realizar cualquier cosa que necesitáramos.
Como nuestra boda era bastante sencilla y él muy convincente, pensé hell with it.

Te veo en la arena, amor mío.
Estaba supuesta a ver a mi Todd en la arena a las 4:30 de la tarde del domingo 16 de noviembre. Cuando el pobre me llama UNA HORA ANTES preguntando detalles de nuestra mínima decoración, me preocupé. Todd no quiso infundir pánico en moi, pero me dijo que teníamos que darle tiempo al chef. Yo estaba lista para desfilar a la hora y tuve que atrasarme por el chef.
En emails y meetings le dije mil veces lo que se suponía que sucediera. Hice un guideline detallado en español de qué iba dónde porque su equipo es mayormente hispano. Él nos aseguró que los muchachos de la cocina podrían llevar las ocho o 10 sillas que necesitábamos en la arena, que no tendríamos nada de qué preocuparnos, que podríamos just kick back and enjoy.
Pero mi ahora esposo tuvo que arrastrar a dos amigos para que lo ayudaran con el set up, el set up por el que habíamos pagado extra y que está itemized en nuestra factura. Otros lo ayudaron a colocar las sillas en la arena y algunos amigos – bajo insistencia de yours truly – me dijeron que el Todd estaba corriendo como un loco tratando de que todo estuviera en su sitio.

"Creo que todo está bien, no se me olvida nada... creo". (Nota de la editora: ¡Qué bello mi esposo!)
Cuando el chef vio que Todd estaba metiendo mano, le hizo un comentario como “bueno, ahora no me vayas a echar en cara que tuviste que cargar cajas de cerveza en tu boda” con una risita. En nuestro meeting inicial dijimos que la fiesta sería a las 6:30PM y el desgraciado tenía ese papel consigo y se lo mostró, ignorando que le dijimos el cambio de hora y que cuatro días antes de la ceremonia lo cité en el lugar “a la hora de la ceremonia para ver cómo estaba el tiempo” y mil veces dije que la gente comenzaría a trickle in around 5:30PM!!!!!!!!
La verdad no me he querido enterar si cuando los primeros invitados llegaron a la recepción había cosas fuera de lugar. Había algunas mesas desubicadas, los centros de mesa tampoco estaban donde correspondían, pero la verdad que ni me importó. Todo se veía bonito, no podía ser tan control freak, la gente parecía a gusto.
La verdad no me he querido enterar si cuando los primeros invitados llegaron a la recepción había cosas fuera de lugar. Había algunas mesas desubicadas, los centros de mesa tampoco estaban donde correspondían, pero la verdad que ni me importó. Todo se veía bonito, no podía ser tan control freak, la gente parecía a gusto.
We did it! Love you, papi
A los dos días de la fiesta, recibimos una factura del chef por nueve invitados extra, por un monto de $400+. Herví de furia, me dio rabia que obviara el hecho de que nosotros le pagamos por un set up que no realizó. Demostramos que sí tenemos clase y le pagamos, a pesar de que no me devolvió ni una sola base de centros de mesas – serían de Goodwill, pero había varias que eran vintagy y las quería.
Durante el proceso de planificación la comunicación con el chef fue mi responsabilidad. No he vuelto a comunicarme porque estoy tratando que se me peguen buenas cosas de mi esposo. Temía no poder controlar mi coraje por el hecho de que Todd corrió como gallina sin cabeza minutos antes de intercambiar nuestro “I will” por su irresponsabilidad. Todd no me iba a ayudar a escribir un nasty email en inglés – no quería cometer errores gramaticales – y me sugirió to let it go. Igualmente pensé que it’s done, fue una buena fiesta, la gente comió, disfrutó y compartió nuestro momento. Nosotros estábamos felices y, al final, Todd no le dio gran importancia. “Era mi interés que la fiesta quedara bien, hice lo que tenía que hacer”, fueron sus palabras.
Pues resulta que el otro día mientras estaba en Puerto Rico, el chef me escribió. Ha sido como cuando un ex te escribe de la nada, ¿qué actitud asumir?
Que él extrañaba nuestra comunicación, que sintió que fue una buena fiesta y cómo andábamos. De seguro le extrañó no escuchar de mí, la verdad nos comunicábamos con mucha frecuencia.
¿Ustedes le escribirían? ¿Qué le puedo decir? ¿Recordarle tal vez que cuando él cobra un 21% como cargo de servicio que la bartender ponga un tip jar es ultra TACKY?
Durante el proceso de planificación la comunicación con el chef fue mi responsabilidad. No he vuelto a comunicarme porque estoy tratando que se me peguen buenas cosas de mi esposo. Temía no poder controlar mi coraje por el hecho de que Todd corrió como gallina sin cabeza minutos antes de intercambiar nuestro “I will” por su irresponsabilidad. Todd no me iba a ayudar a escribir un nasty email en inglés – no quería cometer errores gramaticales – y me sugirió to let it go. Igualmente pensé que it’s done, fue una buena fiesta, la gente comió, disfrutó y compartió nuestro momento. Nosotros estábamos felices y, al final, Todd no le dio gran importancia. “Era mi interés que la fiesta quedara bien, hice lo que tenía que hacer”, fueron sus palabras.
Pues resulta que el otro día mientras estaba en Puerto Rico, el chef me escribió. Ha sido como cuando un ex te escribe de la nada, ¿qué actitud asumir?
Que él extrañaba nuestra comunicación, que sintió que fue una buena fiesta y cómo andábamos. De seguro le extrañó no escuchar de mí, la verdad nos comunicábamos con mucha frecuencia.
¿Ustedes le escribirían? ¿Qué le puedo decir? ¿Recordarle tal vez que cuando él cobra un 21% como cargo de servicio que la bartender ponga un tip jar es ultra TACKY?
2 comments:
Ustedes son mas proper que yo, pq yo hubiese disputado la factura hasta el final. Pero bueno, que sepas que todo estuvo listo a tiempo, que todos bebibos, comimos, bailamos y la pasamos fenomenal. El "tip jar" era tacky, pero como yo, muchos, con no dejar nada estuvimos tranquilos. Sobre el chef, dile que lo que te gustó y sorprendió y YA. No le des a él más importancia de la que amerita, que la estrella fuiste y eres tu!
Gracias por lo de estrella!!! Nosotros habíamos acordado que pagaríamos pr la gente extra. Cuando le discutí al Todd restar lo que nos cobró por el set up, me dijo que el comentario del chef en broma/ en serio era covering his ass respecto a esto. Si le vuelvo a preguntar a Todd me dice que me olvide ya, así que ya no tiene caso...
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