Monday, March 2, 2009

La fiesta

Como dije tantas otras veces, nuestra fiesta no tuvo la estructura de una recepción bodorral. No hubo mesas ni asientos asignados, no se tiró el ramo ni la liga y no hubo un corte de bizcocho como tal, aunque sí nos tomamos fotos pretendiendo.

Los elementos tradicionales integrados fueron la presentación de los novios, el brindis, primer baile de casados y baile con el papá de la novia.

Le pedí a última hora a Roxana García [from Despierta América fame] que me hiciera de MC. Sip, había una celebrity en mi boda, jaja. Su facilidad con las palabras - en español e inglés - y su picardía fueron muy apreciadas.

Roxy se amparó en su BlackBerry porque los nombres Lietchen y Disston le parecieron complicados.
(La novia ni siquiera le proveyó un papel bonito con los nombres, Bad Bride!).


El Todd y yo bailamos al son de “Bombón de Azúcar”, la versión en inglés de La Secta que es un poco más profunda que la que popularizara Ricky Martin. [un San Valentín le pedí *exigí* como regalo que me dedicara una canción porque en nuestro courtship no se había dignado a hacerlo]




Casi no podíamos escuchar la música, así que obviamos una pequeña coreografía que habíamos montado y que de seguro no hubiera quedado bien porque casi no practicamos.

Días antes de la boda me entró la histeria y comencé a enviar emails frenéticos para asegurar un brindis. Lietchen, a quien conocí en Pre-Kinder, accedió. Todd contó con su amigo de high school, Disston. Y de ahí fue un open mic, le dimos la oportunidad a la gente a que hablara y dijera lo que quisiera. René contó nuestra historia para quien no la conocía. Celimar debatió a Lietchen que ella es mi amiga más antigua. El abuelo y la hermana del novio hablaron. Todo era risas hasta que...

Ty agarró el micrófono y no hubo un ojo seco en el lugar. Fue uno de los momentos más emotivos de la velada. El mismo dijo: “And now let’s party!” y le hicimos caso.



Observen la cara del padre.

El papá de la novia tampoco escuchaba bien "Niña bonita", clásico que se baila en las bodas boricuas. Pero el bailecito nos quedó de lo más chulito.




Me complace informar que papi no me pisó.


Por un momento me inquieté porque sentí que el cocktail hour se había extendido mucho, pero antes de alarmarme me detuve, noté a la gente compartiendo y riéndose y dejé que la fiesta fluyera. Como pueden notar en las fotos, hay gente por doquier, no contamos con una tarima, un sweethearts table o un espacio que nos apartara de nuestros invitados.

No sé qué pasó primero, si la paella o los pleneros, pero una vez arrancó la música la fiesta no se detuvo. Antes de que nos diéramos cuenta eran las 10:30PM y comenzaron las despedidas. Tomando en cuenta que la recepción empezaría tipo 6:15PM y en un domingo, fue bastante party...

2 comments:

Silvia said...

me encanta el sunset en el background!

Yined said...

I knooooow! That was our goal!!!